Querido Dani, las madres no son madrazas porque hacemos lo que nos toca. Los padres dejaréis de ser padrazos cuando hagáis lo que os toca y la peña no se sorprenda.
Otra cosa, las ballenas son cetáceos, mamíferos. Los tiburones, que dependiendo de la especie sí se comen surferos australianos, son peces cartilaginosos.
Querida Ana, muy de acuerdo contigo. ¿Llegará ese momento deseado? Ojalá.
Y medio piloto de cetáceos y peces. He buceado con ellos muchas veces. Soy un loco del mar. Por eso mismo creo que el balance de humanos mordidos por tiburones asesinados está desequilibrado. Como con los toros y los toreros.
Un abrazo. Me encantas tus respuestas. Siempre. No dejes de buscarme. Te admiro.
Pues claro que tu querida Neptuniana es una madraza, no lo dudéis los dos. Y … tú sí que eres un padrazo, uno de esos padres del que los hombres deberían tomar ejemplo, sí sí, en serio. Un besazo a los tres 🥰🌸
Si fuera hombre me molestaría mucho la imagen que muchas veces se proyecta de vosotros. Cómo algo normal se muestra como excepcional o solo de unos pocos.
Yo conozco más hombres virtuosos que inútiles, la verdad. Esa paternidad te va a enseñar mil cosas. No me cabe duda de que tú eres padrazo y la mamá, madraza.
A mí me ha pasado. Ha llegado a molestarme mucho que me digan aquello de “tú ayudas mucho en casa” (al margen del concepto obvio, que es aún peor).
Si me ha dado por escribir esto hoy es porque me ha parecido alucinante el número de veces que he oído lo de padrazo vs. el cero absoluto de madraza. Pero mañana regreso a mis historias de humor, prometido, jajaja.
La paternidad está siendo todo un descubrimiento. Puede que te pida consejo, así que atenta. Un abrazo enorme, querida.
Hace poco se aludía a que los padres también sufrían "depresión posparto" en los primeros meses de vida del bebé debido a que éstos dejaban de ser el centro de atención de su mujer al nacer el bebé debido a las atenciones y cuidados que el nuevo ser necesitaba.
A colación de ellos, también se comentaba por algún lugar que gran parte de las depresiones posparto se acentúan debido a la inutilidad del compañero en su nuevo rol. Muchas mujeres de repente caían en la cuenta de que no es que se arrepintieran de ser madres o que no quisieran a su bebé, sino que estaban sobrepasadas porque ahora tenian que cuidar no a uno sino a dos. Lo peor de todo es que este baño de realidad solo nos despierte a las mujeres a esas alturas y que no hayamos sido capaces de detectar esto antes de que no haya vuelta atrás con un nuevo ser y que, si lo hemos hecho, decidamos aún así seguir adelante.
Por otro lado, cabría preguntarse en cuantos casos de mujeres que no quieren ser madres deciden esto por la falta de un compañero que le esté a la altura de la situación.
Algún día escribiré sobre esa sensación de muchos hombres que dicen haber pasado a un segundo plano (y de la consecuente respuesta de sus parejas). En mi caso debo decir que muy lejos de sentirme así, me noto más protagonista que nunca por poder ayudar y disfrutar con las dos personas más importantes de mi mundo.
Pone los pelos de punta ver algunas filosofías y tendencias sobre la maternidad. Seguiré aprendiendo.
Sin afán de nada. Mi época revolucionaria ya pasó. Ahora solo quiero leer, escribir, cocinar rico, tener buenas sobremesas y disfrutar de mi hija. Lo de darse palos por temas retorcidos (por muy necesarios que sean de poner sobre la mesa) lo dejo en mejores manos.
Querido Dani, las madres no son madrazas porque hacemos lo que nos toca. Los padres dejaréis de ser padrazos cuando hagáis lo que os toca y la peña no se sorprenda.
Otra cosa, las ballenas son cetáceos, mamíferos. Los tiburones, que dependiendo de la especie sí se comen surferos australianos, son peces cartilaginosos.
Por lo demás, vamos bien.
Querida Ana, muy de acuerdo contigo. ¿Llegará ese momento deseado? Ojalá.
Y medio piloto de cetáceos y peces. He buceado con ellos muchas veces. Soy un loco del mar. Por eso mismo creo que el balance de humanos mordidos por tiburones asesinados está desequilibrado. Como con los toros y los toreros.
Un abrazo. Me encantas tus respuestas. Siempre. No dejes de buscarme. Te admiro.
Y yo aquí, corrigiéndote— qué poca vergüenza.
A mí me impones, ya lo sabes. Le tengo respeto, doña Ana.
Pues claro que tu querida Neptuniana es una madraza, no lo dudéis los dos. Y … tú sí que eres un padrazo, uno de esos padres del que los hombres deberían tomar ejemplo, sí sí, en serio. Un besazo a los tres 🥰🌸
Muchas gracias, Silvia!! Estamos deseando abrazaros. Beso grande!!
Si fuera hombre me molestaría mucho la imagen que muchas veces se proyecta de vosotros. Cómo algo normal se muestra como excepcional o solo de unos pocos.
Yo conozco más hombres virtuosos que inútiles, la verdad. Esa paternidad te va a enseñar mil cosas. No me cabe duda de que tú eres padrazo y la mamá, madraza.
A mí me ha pasado. Ha llegado a molestarme mucho que me digan aquello de “tú ayudas mucho en casa” (al margen del concepto obvio, que es aún peor).
Si me ha dado por escribir esto hoy es porque me ha parecido alucinante el número de veces que he oído lo de padrazo vs. el cero absoluto de madraza. Pero mañana regreso a mis historias de humor, prometido, jajaja.
La paternidad está siendo todo un descubrimiento. Puede que te pida consejo, así que atenta. Un abrazo enorme, querida.
Hace poco se aludía a que los padres también sufrían "depresión posparto" en los primeros meses de vida del bebé debido a que éstos dejaban de ser el centro de atención de su mujer al nacer el bebé debido a las atenciones y cuidados que el nuevo ser necesitaba.
A colación de ellos, también se comentaba por algún lugar que gran parte de las depresiones posparto se acentúan debido a la inutilidad del compañero en su nuevo rol. Muchas mujeres de repente caían en la cuenta de que no es que se arrepintieran de ser madres o que no quisieran a su bebé, sino que estaban sobrepasadas porque ahora tenian que cuidar no a uno sino a dos. Lo peor de todo es que este baño de realidad solo nos despierte a las mujeres a esas alturas y que no hayamos sido capaces de detectar esto antes de que no haya vuelta atrás con un nuevo ser y que, si lo hemos hecho, decidamos aún así seguir adelante.
Por otro lado, cabría preguntarse en cuantos casos de mujeres que no quieren ser madres deciden esto por la falta de un compañero que le esté a la altura de la situación.
Aquí sí hay tela para cortar. Temazo.
Algún día escribiré sobre esa sensación de muchos hombres que dicen haber pasado a un segundo plano (y de la consecuente respuesta de sus parejas). En mi caso debo decir que muy lejos de sentirme así, me noto más protagonista que nunca por poder ayudar y disfrutar con las dos personas más importantes de mi mundo.
Pone los pelos de punta ver algunas filosofías y tendencias sobre la maternidad. Seguiré aprendiendo.
Me parece muy valiente que un hombre reconozca que no hace nada especialy que tiene el ego inflado. No esperaba menos de ti.
Dicho esto: como nos pongamos a medir inútiles hay que hacer un ministerio.
Dale un achuchón a la madraza.
Sin afán de nada. Mi época revolucionaria ya pasó. Ahora solo quiero leer, escribir, cocinar rico, tener buenas sobremesas y disfrutar de mi hija. Lo de darse palos por temas retorcidos (por muy necesarios que sean de poner sobre la mesa) lo dejo en mejores manos.
La mamá recibe feliz tus cariños. Beso.