¿Por qué nadie llama “madraza” a mi mujer?
Los papás, haciendo lo mismo (o menos), solemos recibir más pompa que las mamás, a pesar de que vosotras os abrís en canal para generar vida.
Mi hija cumplió ayer un mes. Le hicimos la foto de rigor. Creo que empieza a sospechar que en esta casa se celebra todo. Siempre comiendo rico.
Durante sus cuatro semanas de vida me han llamado padrazo centenares de veces. No voy a negar que mi ego se infla. Me siento poderoso, un semidiós. Algo parecido deben de sentir cada mañana Tom Cruise y El Langui.
Soy consciente de que los bebés suelen estar cómodos conmigo. Si esto fuera el FIFA de los recién nacidos, yo tendría muy buena nota en paciencia y storytelling. Suelo dar paz a Siena, modero bien sus estímulos y por las noches parezco un ninja cambiando pañales. Además, en casa cocino yo y antes del parto dejé listos suficientes táperes como para no tener que preocuparnos en caso de emergencia.
Una conocida que me vio con mi hija dormida en brazos llegó a decirme: “Estás para follarte”. Cuando se enteró de que soy yo quien se encarga de darle cada mañana las gotas de vitamina D, añadió: “Te dejaba seco”.
Y entonces me surgieron algunas …

