La nota del móvil que escribí para mis hijos
Después de hablar de los ascendientes la semana pasada, creí que hoy podría ser interesante dejar algo escrito para mis descendientes haciendo uso de la mencionada lista de lecciones aprendidas.
Llevo unos años acumulando consejos para mis hijos en una nota del móvil. El objetivo era elaborar un escrito donde aparezcan todos, incluyendo aquellas sugerencias poco ortodoxas, dignas de un padre que te deja condones en el mueble de la entrada cada viernes y sábado.
La idea no es mala. O al menos la intención. Supongo que el escrito comenzaría así:
Aún no te conozco, pero sé que algún día leerás estas palabras. Posiblemente las encuentres en un libro con mi nombre en la portada o iluminarán tu rostro mientras haces uso de alguna tecnología que no se ha inventado todavía. Dejaré que sea tu curiosidad la que te traiga hasta aquí.
Añadiría un párrafo para dejar claro que no me importa demasiado lo que haga con su vida.
Tampoco tengo certeza alguna sobre cómo te llamas. Ni siquiera sé si eres de letras, números o emociones, pero si duermes tranquilo y sonríes de vez en cuando con lo que haces, maldita sea lo que me importa la respuesta.
¿A qué viene esto? Después de hablar de los ascendie…

