Una de las mejores lecciones sobre cómo escribir literatura digna me la dio un ligue mientras veíamos cómo la nariz de DiCaprio esnifaba cocaína sobre las tetas de Margot Robbie en El lobo de Wall Street.
«Aprende de Scorsese —dijo ella—. No hay que ser cursi ni tomarse demasiado en serio; solo hay que atreverse y ser divertido».
Ese día comencé a sospechar que escribir va más de no aburrir y traspasar los límites que de formar frases bonitas.
Bukowski estaría de acuerdo con aquella chica. En una famosa entrevista que le hacen suelta dos afirmaciones dignas de un brindis.
La primera es que morir no es una mala opción cuando ves que con la acumulación de años todo parece repetirse. La segunda tiene que ver con la forma de montar un texto. «Cada línea debe tener poder, emoción, jugo y sabor». Resumiendo: no aburras.
Hay un momento estelar justo después, cuando añade que morir por culpa del alcohol es una forma de rozar la gloria, critica a Malcolm Lowry por no saber vomitar —según Bukowski l…

