Esta es la foto más especial de mi vida (hasta dentro de muy poco)
Hoy seré breve.
No tengo la menor idea de si te pillo recién levantada, tomando un café o de camino al trabajo en un tubo de metal.
Espero que estés bien, que hayas tenido una noche en calma o arrastres unas ojeras tremendas por haber estado haciendo algo divertido. Si esas ojeras son por culpa de algo que duele, no pienso soltarte una frase hecha. Eso ya lo han hecho otros. Ponte a la Jurado.
Hoy seré breve. No voy a contarte ninguna historia de las mías (el otro día una señora me dijo en la pescadería del Alcampo que uso demasiado las palabras o expresiones polla, coño, puta lo que sea, tres cojones y está feo). Tampoco voy a sacar a pasear mi ironía ni mi humor afilado. El finde ya veremos.
Esta mañana de jueves solo quiero enseñarte un instante especial que capturé con una cámara de segunda mano que Neptuniana y yo compramos en Tokio. La Ricoh GR Digital se fabricó en los primeros dos mil. Es lenta, tiene una pantalla horrible, no tiene conexión inalámbrica y requiere cierta atención para saber usar…

