Ayer dediqué toda la mañana a leer el guion de la película Roma, escrita y dirigida por Alfonso Cuarón, a la par que volvía a verla por tercera o cuarta vez en Netflix. El guion literario (está en internet, no es difícil de localizar) comienza así:
INT - PATIO - TEPEJI 21 - DÍA
Triángulos amarillos dentro de cuadros rojos.
Agua que se esparce sobre los mosaicos, con espuma turbia.
Dos líneas escritas que Cuarón transforma en varios minutos de metraje con la cámara. El tipo no tiene ningún problema en recrearse con calma en un suelo de baldosas con forma de triángulos y rombos sobre el que se derrama agua con espuma turbia. No contento con eso, decide pasar por completo del color y toda la película está en blanco y negro.
Unos minutos más tarde, Cleo y Pepe —la protagonista y uno de los niños que cuida— comparten una escena muy bonita en la que ambos fingen morirse en una azotea. Justo ahí aparecen en el guion algunas indicaciones poco ortodoxas: La tarde ha iniciado sus horas quietas, a la…

