El universo quieto
Tendemos a olvidar que los mejores días son aquellos en los que no pasa nada. Días en los que todo transcurre sin novedad y sin bombas a punto de explotar. Una vida tranquila, un universo quieto.
Ayer dediqué toda la mañana a leer el guion de la película Roma —escrita y dirigida por Alfonso Cuarón—, a la par que volvía a verla por tercera o cuarta vez en Netflix. El largometraje tuvo su momento de gloria en los Oscars de 2019, aunque no sé muy bien cuánta gente se acuerda de ella en este momento. Tampoco es que me importe demasiado, a mí sigue encantándome.
El guion literario —está en internet, no es difícil de localizar— comienza así:
INT - PATIO - TEPEJI 21 - DÍA
Triángulos amarillos dentro de cuadros rojos.
Agua que se esparce sobre los mosaicos, con espuma turbia.
Dos líneas escritas que Cuarón transforma en varios minutos de metraje con la cámara. El tipo no tiene ningún problema en recrearse con calma en un suelo de baldosas con forma de triángulos y rombos sobre el que se derrama agua con espuma turbia. Así se las gasta Alfonso. No contento con eso, decide pasar por completo del color y toda la película está en blanco y negro.
Unos minutos más tarde, Cleo y Pepe —la protag…

