El amor en los tiempos de la Thermomix
No hay truco ni Thermomix que garanticen el amor eterno. Es todo mucho más sencillo: estar bien con uno mismo, divertirse con la otra persona y sentir de vez en cuando un "gfgfdfgsdf" en el estómago.
Hace unos días Vorwerk, el grupo empresarial que comercializa la Thermomix, me mandó un correo electrónico diciendo que mi cuenta lleva demasiado tiempo inactiva y que si no hago nada para impedirlo será eliminada de forma irrevocable.
Si algún día os da por comprar el trasto irá a vuestra casa para haceros una demostración gratuita y sin compromiso una señora madura, elegantemente vestida, oliendo a perfume floral —rollo Kenzo o similar—, con un par de hijos (os enseñará fotos para demostrar lo guapos y bien nutridos que están, es probable que alguno de ellos estudie o trabaje de ingeniero o arquitecto) y cocinará para vosotros varios platos que os servirán para comer y cenar durante un par de días.
Durante el show, la agente de Vorwerk os contará las muchas virtudes del cacharro, entre ellas la de mejorar vuestra relación de pareja fortaleciendo el amor que os une y liberando vuestros horarios tan apretados para que paséis más tiempo juntos.
En lo de las virtudes técnicas no me meto,…

