La semana pasada, mi amiga Raquel Fernández Roda logró uno de esos objetivos no demasiado vitales que le dan sentido a un miércoles: hacer de celestina en un atasco.
Lo sé porque compartió en Instagram una captura de pantalla de la aplicación Notas con un texto en mayúsculas: «A MI AMIGA LE GUSTAS», y la explicación breve de su momento celestina, con un check verde.
Imaginé a Raquel con su pelo rubio, su sonrisa fácil y su estilazo (vestirme como ella es uno de mis sueños húmedos), mostrando la pantalla de su iPhone con la ventanilla del coche bajada.
Podría haber preguntado por los detalles del momento para contar una versión completa, pero saber demasiado limita la fabricación de historias. Uno de los mejores métodos para inventar cuentos, relatos y novelas es tener más dudas que certezas. En las líneas difusas y en los detalles nimios se encuentran los mejores hilos de los que tirar.
¿Cómo sería el asaeteado o asaeteada del otro vehículo? Hablando de vehículos, espero que no fuera una …


