<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[TODO EN DESORDEN]]></title><description><![CDATA[Sobremesa: tiempo después de una comida en el que se cuentan historias, se narran anécdotas y se conversa sin filtros.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!AOLL!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa90437c3-9c66-4053-86f6-91f9ddbcf2cb_1000x1000.png</url><title>TODO EN DESORDEN</title><link>https://www.todoendesorden.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Tue, 09 Jun 2026 18:46:15 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://www.todoendesorden.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Dani Errántez]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[todoendesorden@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[todoendesorden@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Dani Errántez]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Dani Errántez]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[todoendesorden@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[todoendesorden@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Dani Errántez]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[La media Fender]]></title><description><![CDATA[Y otras formas de hacer justicia con un ex. Un relato.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/la-media-fender</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/la-media-fender</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Mon, 08 Jun 2026 08:26:11 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3c9ac4a5-8b50-498d-bc11-faaf2725e146_1200x650.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Supe que algo raro pasaba cuando Carla me pidi&#243; prestada una amoladora.</p><p>Todo empez&#243; con un mensaje de WhatsApp a las 23:59 de un mi&#233;rcoles:</p><p>&#8212;Si tuvieras que cortar una guitarra el&#233;ctrica en dos mitades, &#191;c&#243;mo lo har&#237;as?</p><p>Soy de esas personas que responden r&#225;pido a las preguntas extra&#241;as y luego, &#171;ya si eso&#187;, preguntan por el origen de la duda.</p><p>&#8212;Con un serrucho ya tirar&#237;a, pero si quieres un trabajo r&#225;pido y limpio, lo mejor es una amoladora &#8212;respond&#237;.</p><p>&#8212;T&#250; tienes un carro lleno de herramientas, seguro que tienes una de esas. &#191;Me la prestas?</p><p>Ah&#237; empec&#233; a preocuparme. &#191;Por qu&#233; una persona que pide ayuda para poner la pegatina de la ITV en el cristal delantero del coche me estaba pidiendo una radial?</p><p>Prefer&#237; llamarla por tel&#233;fono.</p><p>&#193;lvaro la hab&#237;a dejado. En realidad, lo hab&#237;a pillado en la cama con su prima M&#243;nica. Con la de &#193;lvaro, no con la de Carla. Muy Lannister todo. La muchacha, tapada con las s&#225;banas del ajuar que la madre de Carla se hab&#237;a empe&#241;ado en hacer, trataba de defenderse diciendo que, en realidad, &#171;primos, lo que se dice primos, eran sus padres&#187;. Para tratar de no sentirse tan sucia, a&#241;adi&#243; que &#171;solo eran segundos&#187;.</p><p>&#8212;Entonces, &#191;para qu&#233; quieres la amoladora? &#8212;pregunt&#233;.</p><p>&#8212;Para serrar la Fender Stratocaster color verde menta de &#193;lvaro y traerme la mitad, como si fuera un trofeo.</p><p>&#8212;&#191;De verdad crees que partir en dos la guitarra de tu ex va a ayudarte a sentirte mejor? &#191;No crees que es mejor tratar el tema con la psi...?</p><p>&#8212;Se folla a su prima en las s&#225;banas que me bord&#243; mi difunta abuela.</p><p>&#8212;&#191;Cu&#225;ndo te llevo la amoladora?</p><p>Seguro que hab&#233;is visto alguna vez esa escena t&#237;pica del cine en la que un personaje ense&#241;a a otro a disparar con un rev&#243;lver, normalmente apuntando a unas latas o unos botellines. Yo hice algo parecido con Carla en la plaza de garaje de su amiga Marta. Tras dos horas de pr&#225;ctica con la amoladora, era capaz de cortar tablas de madera y trozos de metal sin excesivo riesgo de perder una mano.</p><p>El atentado contra la Fender se produjo al d&#237;a siguiente. Quiso ir sola.</p><p>&#8212;Este ajuste de cuentas es m&#237;o. Nos vemos luego.</p><p>Carla lleg&#243; al piso que antes compart&#237;a con &#193;lvaro a las seis de la tarde, aprovechando que el susodicho sudaba en el gimnasio. Carg&#243; en un par de maletas gigantes compradas para tal fin casi toda su ropa. Las s&#225;banas bordadas por las manos artr&#243;sicas de la difunta abuela segu&#237;an puestas en la cama. No quiso saber nada de ellas, demasiado ADN de la misma familia impregnando los hilos. Hay p&#233;rdidas peores. Llev&#243; las maletas al coche &#8212;por si era necesario huir ligera&#8212; antes de proseguir con el plan.</p><p>El ajuste de cuentas ten&#237;a dos partes.</p><p>Primero lanz&#243; por la ventana los discos del DVD de *El padrino* y *El padrino II*, dejando las cajas vac&#237;as. No toc&#243; *El padrino III*. Le sonaba que era muy mala.</p><p>&#8212;J&#243;dete, cabr&#243;n, por pesado con Al Pacino y por machirulo.</p><p>Segundo: descolg&#243; de la pared la Fender, se coloc&#243; las gafas y los guantes de seguridad, sujet&#243; la guitarra en la mesa de la cocina &#8212;usando para tal fin un par de sargentos que insist&#237; en que llevara&#8212; e inici&#243; el corte con la amoladora, midiendo con bastante buen ojo entre la tercera y la cuarta cuerda.</p><p>Pocas veces me he sentido tan orgulloso de ser un buen maestro: en menos de cinco minutos ya estaba lista la obra de arte.</p><p>Volvi&#243; a colgar en su sitio una de las mitades de la Fender &#8212;para darle dramatismo al momento en que &#193;lvaro se la encontrase&#8212; y sali&#243; de aquella casa para no volver nunca, con la otra mitad de la guitarra sobre el hombro.</p><p>Media hora m&#225;s tarde est&#225;bamos tomando algo en la terraza de nuestro bar de confianza, en la plaza de Cascorro. Carla se hab&#237;a encargado de invitar a todo el mundo al encuentro.</p><p>Cuando la vimos aparecer desde la calle de la Ruda levantando la media Fender como si fuera un trofeo, comenzamos a gritar y silbar. Ha habido celebraciones de Champions del Real Madrid mucho m&#225;s silenciosas.</p><p>La historia de la media Fender fue corriendo de boca en boca. Hab&#237;a gente que se acercaba a Carla para pedirle una foto. Tuvo algunas cr&#237;ticas, &#191;c&#243;mo no? Algunos la llamaron pirada. Y puede que algo de raz&#243;n tuvieran, pero a los amigos hay que apoyarlos hasta en sus instantes m&#225;s histri&#243;nicos.</p><p>Los m&#225;s cercanos a Carla nos juntamos en torno a ella cuando en la pantalla de su m&#243;vil apareci&#243; el nombre de &#193;LVARO AMOR.</p><p>&#8212;&#191;Vas a responder? &#8212;pregunt&#243; Marta.</p><p>&#8212;No, voy a dejar que sufra y me llame varias veces &#8212;dijo Carla&#8212;. Y luego voy a hacerle una videollamada para que podamos verle el careto.</p><p>Celebramos la ocurrencia con unos chupitos.</p><p>Tras el brindis, Carla inici&#243; la videollamada, cuidando el encuadre para que nosotros pudi&#233;ramos ver la pantalla sin aparecer en c&#225;mara. Sal&#237;an sapos, culebras y flemas de la boca de &#193;lvaro. Nunca nos cay&#243; demasiado bien. Era de esos tipos que se creen carism&#225;ticos por llevar bigote, consumir drogas modernas y trabajar en una startup.</p><p>&#8212;Hija de puta, puta loca, loca, loca. &#191;C&#243;mo se te ocurre? &#191;Sabes lo que vale esta Stratocaster edici&#243;n limitada?</p><p>&#8212;Supongo que ahora cuesta la mitad &#8212;dijo Carla, levantando el m&#243;vil para que nos viera a todos.</p><p>Yo ten&#237;a en las manos la media Fender. La levant&#233; con orgullo. Nunca me he sentido tan odiado.</p><p>&#193;lvaro cort&#243; la videollamada mientras profer&#237;a un largu&#237;simo:</p><p>&#8212;Ahhhhhgggg.</p><p>Paseamos la media Fender por Madrid, imitando la cadencia de una procesi&#243;n. Carla encabezaba la comitiva; el resto segu&#237;amos sus pasos, emitiendo con los labios una especie de &#171;pum, purrupupum, pum, purrupupum&#187;.</p><p>Algunos guiris y japoneses se unieron a la comitiva. Pero lo que convirti&#243; la an&#233;cdota en mito fue el encuentro con Fito Cabrales.</p><p>El cantante firm&#243; la media Fender, hizo como que tocaba &#171;Por la boca vive el pez&#187; con las cuerdas que quedaban y se hizo cientos de fotos con los presentes.</p><p>La historia se hizo viral. Mucha gente crey&#243; que formaba parte de la campa&#241;a de presentaci&#243;n de la nueva gira de Fito y Fitipaldis.</p><p>Pero cuando realmente supe que se nos hab&#237;a ido de las manos lo de serrar la Fender fue cuando un reportero del programa de Sonsoles se person&#243; para entrevistar a Carla.</p><p>&#8212;A ver, cu&#233;ntanos, Carla, &#191;qu&#233; te llev&#243; a cortar en dos la guitarra de tu ex?</p><p>&#8212;Es mi forma de hacer justicia.</p><p>&#8212;&#191;Tu forma de hacer justicia?</p><p>&#8212;S&#237;, se foll... Uy, que esto lo ven ni&#241;os. Te suena lo de &#171;cuanto m&#225;s primos, m&#225;s me arrimo&#187;, &#191;no? Pues eso. Justicia.</p><p>&#8212;&#191;Y te ha servido? &#191;Est&#225;s m&#225;s tranquila?</p><p>&#8212;Ahora s&#237;. Ma&#241;ana, tras la resaca, llegar&#225; el baj&#243;n. El domingo estar&#233; destrozada. El lunes pedir&#233; cita a mi psic&#243;loga. Luego comenzar&#225; mi recuperaci&#243;n. Y alg&#250;n d&#237;a, no s&#233; si m&#225;s o menos cercano, contar&#233; ri&#233;ndome la historia de cuando serr&#233; la Fender de mi ex y la pase&#233; por todo Madrid.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Hablar bien de uno mismo]]></title><description><![CDATA[Reconocer&#233;is a los imb&#233;ciles y acomplejados porque se molestan f&#225;cil.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/hablar-bien-de-uno-mismo</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/hablar-bien-de-uno-mismo</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sun, 31 May 2026 06:50:28 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5acf50ac-6fe6-42ce-851f-f9efa563a349_1600x1067.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Tom&#225;bamos una cerveza en la cocina de Suso. P&#243; estaba en la encimera, con los pies colgando. Aston y yo en la mesa, derretidos nuestros cuerpos sobre el hule. Suso, apoyado en la puerta del patio, jugueteando con esas cortinas de goma beige que tan de moda se pusieron en los noventa.</p><p>&#8212;Soy idiota &#8212;dijo P&#243;&#8212;. Solo a m&#237; se me ocurre. Me lo merezco. Cuando cre&#237;a que mi estupidez hab&#237;a tocado techo, encuentro una rendija y me salgo del planeta.</p><p>Poco importa si hablaba de amor, amistades o trabajo. Ni siquiera recuerdo a qu&#233; se deb&#237;a su olor a depresi&#243;n y ese porte de soldado ca&#237;do.</p><p>&#8212;Debo de ser el t&#237;o con peor suerte del mundo &#8212;agreg&#243;, lanzando la lata vac&#237;a al contenedor.</p><p>Fall&#243;, por supuesto. Cuando alguien est&#225; hundido, la suerte le reh&#250;ye hasta en las m&#225;s min&#250;sculas acciones.</p><p>El estruendo irregular de la chapa contra las baldosas &#8212;tran, tran, tron, tran&#8212; son&#243; a burla: pringao, tonto, subnormal.</p><p>En realidad, no era la lata la que hablaba, sino el propio P&#243;, que se dedic&#243; toda esa retah&#237;la mientras abandonaba su puesto en la encimera, recog&#237;a el envase y lo tiraba &#8212;esta vez sin arriesgar&#8212; al cubo.</p><p>Fue entonces cuando sentimos su presencia.</p><p>La figura de Casi, madre de Suso, estaba encuadrada en la puerta que separaba la cocina del sal&#243;n.</p><p>Casi era morena; el pelo rizado formaba en su cabeza miles de muelles. De haber sido un hombre, la habr&#237;an comparado con el actor Secundario Bob. Pero nadie se atrev&#237;a a insultar a aquella mujer.</p><p>Cuando se quiere destacar la falta de arreglo de alguien, se usa con frecuencia el recurso de la bata.</p><p>Ir en bata es una opci&#243;n muy visual para indicar que alguien va desarreglado, poco elegante, hasta descuidado. Suele cuadrar.</p><p>A m&#237; me gusta escribir en bata; adem&#225;s de la comodidad, me pone en mi sitio.</p><p>&#171;Recuerda que solo eres un vagabundo que escribe&#187;, me dice la bata, &#171;no te flipes&#187;.</p><p>Las uso de franela y muy gordas en invierno, y tres cuartos y de seda en verano, frecuentemente sin ropa interior. El a&#241;o pasado, un repartidor de Amazon vio mi paquete mientras &#233;l me entregaba el suyo.</p><p>Pero la norma no aplicaba a Casi. Aquella mujer en bata impon&#237;a. Nadie se hubiera atrevido a poner una pega a su atuendo si hubiera aparecido vestida as&#237; en una recepci&#243;n de los Reyes, mirada de envidia de Letizia incluida.</p><p>El c&#225;ncer fue lo &#250;nico que no respet&#243; a Casi. Muri&#243; unos a&#241;os despu&#233;s del suceso que cuento hoy. Se fue con elegancia. Peleando lo justo.</p><p>&#8212;No me gusta sobrevivir &#8212;lleg&#243; a decirme una vez que fui a verla al hospital.</p><p>Fum&#243; hasta el &#250;ltimo segundo de su existencia. Los presentes cuentan que apag&#243; el cigarrillo, dijo en voz alta &#171;podemos darlo por bueno&#187;, se durmi&#243; y ya nunca despert&#243;.</p><p>Se hizo el silencio cuando entr&#243; en la cocina. Aston y yo nos cuadramos. P&#243; se apresur&#243; a pedir perd&#243;n por el ruido que hab&#237;a hecho con la lata.</p><p>Casi se acerc&#243; hasta el largo P&#243;, casi dos metros de amigo. Le sacaba dos cabezas y media a la se&#241;ora.</p><p>&#8212;As&#237; que eres un desgraciado, &#191;verdad?</p><p>P&#243; asinti&#243;.</p><p>&#8212;&#191;Un desastre?</p><p>&#8212;S&#237;, se&#241;ora Casi.</p><p>&#8212;&#191;Lo peor de lo peor?</p><p>&#8212;Una mierda, no merezco otro calificativo.</p><p>&#8212;Supongo que la gente no te respeta.</p><p>&#8212;Nadie me respeta. Todos se r&#237;en de m&#237;. Soy lamentable.</p><p>Como si de una obra de Shakespeare se tratara, Casi empez&#243; a moverse por la cocina mientras nos impart&#237;a una clase magistral.</p><p>&#8212;Sois unos cr&#237;os. Cre&#233;is tener demasiadas certezas. Le dais demasiada importancia a todo, cuando lo cierto es que en esta vida poco o nada importa. Pens&#225;is que la suerte es tener un coche bonito, una casa grande o una novia con las tetas grandes. Pobrecitos. Os dir&#233; algo: pocas cosas importan m&#225;s que tener una carnicer&#237;a, una pescader&#237;a y una fruter&#237;a de confianza. Todos los problemas se arreglan cocinando rico. As&#237; que dejad de haceros tantas pajas &#8212;Suso solt&#243; un &#171;mam&#225;aaa&#187; largo y avergonzado&#8212; y aprended a cocinar.</p><p>Fue acerc&#225;ndose a cada uno de nosotros para asegurarse de que pill&#225;bamos la informaci&#243;n. Uno de los momentos que m&#225;s me siguen emocionando fue cuando Casi se puso a un palmo de m&#237; y me dijo:</p><p>&#8212;T&#250; no pareces idiota del todo, se nota que lees m&#225;s que estos.</p><p>Regres&#243; a P&#243;. Frente a frente. Casi sac&#243; del bolsillo interior de la bata un paquete de Chester y un mechero verde fl&#250;or (&#191;por qu&#233; recuerdo con tanta precisi&#243;n detalles tan nimios?).</p><p>&#8212;Voy a decirte algo, Policarpo. Te llamo Policarpo porque P&#243; es nombre de Teletubbie. Todos lo pensamos, pero nadie te lo dice. Si quieres seguir llam&#225;ndote P&#243;, hazlo, pero deja ya de vivir en la ignorancia.</p><p>Extrajo del paquete dos cigarrillos.</p><p>&#8212;No vas a llegar a nada si no te respetas. Tampoco me seas literal: respetarse no significa tomarse en serio. Re&#237;rse de uno mismo es de personas seguras. Reconocer&#233;is a los imb&#233;ciles y acomplejados porque se molestan f&#225;cil.</p><p>Puso un piti en la boca a P&#243;. El otro era para ella. Encendi&#243; ambos con paciencia.</p><p>&#8212;Pero antes de soltar una retah&#237;la de insultos hacia ti, como la que acabas de escupir cuando has tirado la lata, pi&#233;nsatelo. No te hagas a ti lo que no har&#237;as a los dem&#225;s.</p><p>Arroj&#243; el humo a la cara de P&#243;, que solo entonces pareci&#243; caer en la cuenta de que tambi&#233;n ten&#237;a un cigarrillo en la boca.</p><p>Casi enfil&#243; sus pasos hacia el sal&#243;n, pero antes de desaparecer gir&#243; su cuerpo por &#250;ltima vez y le dijo a P&#243;:</p><p>&#8212;Habla siempre bien de ti mismo, que luego la gente no se acuerda de d&#243;nde lo ha escuchado.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Un lugar seguro para mis amigos]]></title><description><![CDATA[Lo que aprend&#237; tras veintid&#243;s mudanzas.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/un-lugar-seguro-para-mis-amigos</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/un-lugar-seguro-para-mis-amigos</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sat, 23 May 2026 05:57:52 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ef2b9db0-4e48-4809-8820-07edb16fe2c5_1672x941.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Me he mudado veintid&#243;s veces en mi vida.</p><p>Solo una cuando a&#250;n viv&#237;a con mis padres. <strong>El resto de mudanzas las hice yo: cargando un equipaje m&#237;nimo y esa mezcla de ilusi&#243;n y derrota que acompa&#241;a a quien vuelve a empezar demasiado a menudo.</strong></p><p>Al principio, dorm&#237; en pisos viejos, habitaciones sin ventanas y barrios chungos en los que acab&#233; haci&#233;ndome amigo de lo m&#225;s granado del vecindario.</p><p>La Guardia Civil sol&#237;a pararme cuando caminaba de regreso a casa para pedirme la documentaci&#243;n. En una de esas ocasiones, pregunt&#233; los motivos de tanta insistencia por ver mi foto del DNI. La respuesta de uno de los agentes &#8212;el pechopalomo que no entraba en IKEA por miedo a que lo confundieran con un armario PAX (grande y b&#225;sico)&#8212; fue que &#8220;saludaba a gente muy turbia con excesivo cari&#241;o&#8221;. Le ofrec&#237; un abrazo para equilibrar mi karma y, ya de paso, ayudarle a sentirse querido. <strong>No es bueno andar por ah&#237; con una pistola y tantos traumas, dije. Error. Casi me pega un tiro.</strong> Supongo que no pill&#243; la broma, aunque su compa&#241;ero de ronda me invit&#243; a una cerveza unos d&#237;as m&#225;s tarde. Seguimos siendo amigos. Me consta que, solo algunas veces, lee esta newsletter.</p><p>Alg&#250;n d&#237;a, con su permiso y el de la Virgen del Pilar, contar&#233; la historia de cuando me invit&#243; a una fiesta en su cuartel y casi me dispara un compa&#241;ero suyo (otro) por un l&#237;o de faldas. Viejos tiempos. Ahora me dedico a cambiar pa&#241;ales.</p><p>Aquellas mudanzas y viviendas cutres sirvieron para dar brillo al momento en el que me di cuenta de que guardaba un poder que a&#250;n no sab&#237;a utilizar.</p><p><strong>Todos vamos por la vida buscando lugares seguros. Y a m&#237; no se me da mal del todo fabricarlos.</strong></p><p>&#191;Qu&#233; es un lugar seguro?<strong> Personas junto a las que no tengas que medir cada palabra como si estuvieras desactivando una bomba. Casas donde puedas abrir la nevera sin pedir permiso. Conversaciones sin silencios inc&#243;modos,</strong> de esos en los que se escucha un reloj imaginario &#8212;tic, tac, tic, tac&#8212; dentro de la cabeza de todos los presentes.</p><p>Un lugar seguro no es una casa. Ni un tipo de iluminaci&#243;n (aunque siempre ayuda). Ni siquiera una persona.</p><p><strong>Un lugar seguro es una frecuencia. Una forma de estar. Y no todos los anfitriones son capaces de resonar as&#237;.</strong></p><p>Hay gente que entra en una habitaci&#243;n y hace que todos se tensen. Mientras que otros &#8212;muy pocos&#8212; son un b&#225;lsamo para el alma. Personas que convierten una cocina de azulejos feos en un refugio. Que logran que te quedes horas de m&#225;s sin mirar el m&#243;vil. Que hacen desaparecer la prisa.</p><p>Recuerdo con precisi&#243;n el instante en que entend&#237; que por fin hab&#237;a conseguido fabricar un lugar seguro.</p><p>Ten&#237;a la casa llena de amigos. <strong>Sonaba Quique Gonz&#225;lez y la iluminaci&#243;n de la estancia era perfecta. Alguien estaba contando una historia desde la otra punta de la mesa. Nadie ten&#237;a prisa. Nadie miraba el reloj.</strong></p><p>Me qued&#233; callado.</p><p>Mir&#233; alrededor despacio, como quien unta mantequilla sobre una tostada caliente: de izquierda a derecha, procurando memorizar cada detalle de sus rostros.</p><p>Re&#237;an tranquilos. Hablaban sin miedo. Hab&#237;an bajado las defensas. Estaban c&#243;modos.</p><p>Unas horas antes, la mitad de ellos no se conoc&#237;an entre s&#237;. &#191;Existe algo mejor que juntar grupos de amigos y que se lleven bien? Una de las presentes acababa de abortar. Solo lo sab&#237;amos ella y yo. En aquel lugar seguro, se atrevi&#243; a mostrar al resto sus fantasmas. Liberaci&#243;n. <strong>Otros dos estaban enamor&#225;ndose.</strong> Era muy evidente, pero no dije nada sobre sus pies roz&#225;ndose por debajo de la mesa ni me opuse cuando decidieron bajar a comprar m&#225;s vino, a pesar de que ten&#237;a una decena de botellas guardadas.</p><p>La &#250;nica forma de crear un hogar no es construirlo, sino <strong>fabricarlo</strong>. El matiz es importante. Construir es un buen verbo, pero carece del matiz artesanal de fabricar.</p><p>Mucha gente construye una casa, depositando en las l&#237;neas de un plano sus &#250;ltimos gramos de fe para encontrar la calma. Esta vez s&#237;, esta vez s&#237;, esta vez s&#237;, se repiten a modo de mantra.</p><p>Las l&#237;neas se convierten en paredes. Ladrillo. Tubos corrugados. Cables. Desag&#252;es. Yeso. Pintura elegida a conciencia. Llegan las cortinas y los cuadros. Aparece un chaise longue, una mesa enorme con sillas de dise&#241;o, aquella l&#225;mpara tan cara que sal&#237;a en AD&#8230;</p><p>Pero no.</p><p><strong>Pasado el fervor, regresan los silencios, el vac&#237;o, la falta de ganas. Han construido, no fabricado.</strong></p><p>Tener una casa bonita es importante. Yo trato de mejorar la m&#237;a cada semana. Siempre hay un detalle que pulir, ese ajuste que durante unas horas nos parece imprescindible. La luz. Padezco una irremediable obsesi&#243;n por lograr en mi nuevo piso la mencionada iluminaci&#243;n perfecta.</p><p>Cocinar rico tambi&#233;n es un punto a favor. No s&#233; por qu&#233; tanta gente le tiene man&#237;a al olor a comida en casa. <strong>&#191;Existe una se&#241;al mejor que el pasillo oliendo a un buen guiso?</strong> Trato de que mis invitados siempre coman y beban bien. Disfruto rompi&#233;ndome la cabeza para sorprenderles. Anoto cada alergia, cada intolerancia, cada ingrediente no grato para sus lenguas.</p><p>Pero un lugar seguro requiere algo mucho m&#225;s simple que decoraci&#243;n y gastronom&#237;a: escuchar. Puedes a&#241;adirle no juzgar, no aburrir, no imponer&#8230; Bien. <strong>Pero nada de eso sirve sin tener un o&#237;do del tama&#241;o de una mansi&#243;n.</strong></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Haber leído, haber viajado, haber vivido]]></title><description><![CDATA[Elegir una vida implica perder miles.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/haber-leido-haber-viajado-haber-vivido</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/haber-leido-haber-viajado-haber-vivido</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Tue, 19 May 2026 05:31:30 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1c389858-a662-435e-a979-748377c3203b_1600x1062.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>7:30 de la ma&#241;ana. Me la encuentro en mi biblioteca, con una taza de caf&#233; humeante entre sus u&#241;as de gel. Pocas cosas me provocan m&#225;s placer que tener amigos en casa y que estos se muevan por ella con absoluta libertad.</p><p>&#8212;Buenos d&#237;as, &#191;has descansado? &#8212;le digo mientras beso su frente.</p><p>&#8212;Tengo algo de resaca. Pero creo que es emocional, no alcoh&#243;lica. &#191;Siempre escribes aqu&#237;?</p><p>&#8212;Casi siempre. Tambi&#233;n me gusta expandirme por la casa. Ayer escrib&#237; en la ba&#241;era y a oscuras.</p><p>&#8212;Dudo que la ba&#241;era sea m&#225;s inc&#243;moda que esta silla.</p><p>Elena tiene raz&#243;n. No me gustan los sillones de despacho mulliditos y con ruedas. Me salen mejor las escenas cuando la silla me escupe y me maltrata.</p><p>La mirada de mi amiga vaga, perdida, entre los mil y pico libros que tiene frente a ella.</p><p>&#8212;&#191;Sueles comprar libros para no leerlos?</p><p>&#8212;Por supuesto. Quien te diga que se ha le&#237;do su biblioteca entera miente.</p><p>&#8212;&#191;Y no te genera ansiedad? Imagina que mueres hoy. O, peor a&#250;n, que te aseguran que te vas a morir ma&#241;ana. &#191;No te agobia tener tantos libros por leer?</p><p>&#8212;Me agobia no ver crecer a mi hija. Los libros por leer, los aviones por tomar, el mar y todo el arte que me falta por mirar son migajas insignificantes ante la sonrisa de Siena.</p><p>&#8212;Como ves, he estado pensando en lo de anoche.</p><p>Anoche, Elena nos confes&#243; &#8212;con un toque de arrogancia que ella m&#225;s tarde admiti&#243;&#8212; que padece FOMO. Ese horrible acr&#243;nimo que sirve para decir que tienes ansiedad por estar perdi&#233;ndote cosas.</p><p>&#8212;&#191;Sois conscientes de la cantidad de cosas que nos estamos perdiendo ahora mismo? En alg&#250;n lugar de esta piedra redonda hay surfistas cabalgando olas gigantes, tribus aisladas danzando para acariciar el ego de un dios cuyo nombre ignoramos, Brad Pitt y Florence Pugh, la secci&#243;n de novedades de una librer&#237;a independiente, un nuevo restaurante japon&#233;s, foquitas haciendo cosas graciosas, festivales de country llenos de se&#241;ores amables con bigotes que cuelgan, escaladores practicando sexo a cinco o seis mil metros de altura, poetas escribiendo el &#250;ltimo verso antes de rendirse. Y nosotros aqu&#237;, cenando mientras la vida pasa de largo.</p><p>El resto se lo tom&#243; a broma. No ser&#237;a para tanto. Elena recogi&#243; cable enseguida &#8212;soy una exagerada, ya sab&#233;is&#8212;, pero decid&#237; observarla durante el resto de la sobremesa.</p><p>Alguien mencion&#243; un libro que acababa de leer. Elena lo anot&#243; en Goodreads. Quien sea habl&#243; de una pel&#237;cula francesa del 75. Elena se la guard&#243; en Letterboxd. Sali&#243; en la conversaci&#243;n un restaurante cercano al que le han dado otra estrella. Elena coloc&#243; una chincheta en Google Maps y mir&#243; la media de tiempo que se tarda en conseguir reserva.</p><p>Cuando la cena termin&#243;, logr&#233; convencerla para que se quedara un rato m&#225;s conmigo. A solas. Una &#250;ltima copa. Sin filtros. Con el tiempo suspendido.</p><p>Primero hablamos de generalidades. &#191;Qu&#233; pas&#243; con aquel chico? &#191;Te acuerdas del d&#237;a en que nos re&#237;mos de una escultura en aquella exposici&#243;n? &#191;A&#250;n guardas hierba dentro del Ulises de Joyce?</p><p>Se impuso el silencio c&#243;modo, la demostraci&#243;n m&#225;xima de amistad. Est&#225;bamos en mi balc&#243;n, con la sierra al fondo. Neptuniana y Siena dorm&#237;an en la habitaci&#243;n de al lado.</p><p>Y entonces Elena se desnud&#243;.</p><p>&#8212;No s&#233; qui&#233;n soy, ni qu&#233; busco, ni por qu&#233; quiero lo que se supone que quiero.</p><p>As&#237; fue como me confes&#243; que, m&#225;s que coleccionar planes, acumula posibles versiones mejoradas de s&#237; misma.</p><p>No quer&#237;a leer ese libro que hab&#237;a anotado. Quer&#237;a ser la clase de persona que lo hab&#237;a le&#237;do.</p><p>&#8212;&#191;Aquella pel&#237;cula francesa del 75? Posiblemente sea un co&#241;azo. Como Al final de la escapada. Pero quiero verla solo por decir que la he visto.</p><p>Y lleg&#243; al extremo de reconocer que no es capaz de distinguir la panga de un rodaballo, pero anhela ser una de esas mujeres de morro fino que valoran los percebes y toman Fino La Ina.</p><p>Rodaron un par de l&#225;grimas por sus mejillas al abrir semejante mel&#243;n.</p><p>Le propuse dormir en casa. Siempre tenemos una habitaci&#243;n lista para nuestros amigos. Quiero creer que, adem&#225;s de un hogar para Siena, hemos logrado fabricar un refugio, ese lugar seguro al que huir cuando se desmorona un trozo de ti.</p><p>Elena acept&#243; y se fue a la cama sin lavarse los dientes.</p><p>Aprovech&#233; la soledad de mi balc&#243;n para pensar en todas las capturas de pantalla que llevo acumulando desde 2014. M&#225;s de una d&#233;cada almacenando buenas ideas que jam&#225;s he vuelto a mirar. Y quiz&#225; deber&#237;a hacer lo mismo con las pesta&#241;as abiertas del navegador.</p><p>Elegir una vida implica perder miles.</p><p>Cada decisi&#243;n es un peque&#241;o asesinato.</p><p>T&#250; vives, pero tu otro posible yo muere. Por eso tratamos de aferrarnos a una existencia mil veces reversible. No seremos, pero lo cataremos. Nos conformamos con la muestra.</p><p>La gente no quiere viajar; lo que quiere es haber viajado. Llegar a la meta. Contar pa&#237;ses, no experiencias o amigos locales. La foto de moda en Instagram. Cumplir con el recorrido de equis d&#237;as que te recomiendan todos los youtubers y que acabamos calcando. Como si viajar a Vietnam fuera el juego de la puta oca pero con arrozales y caf&#233; de huevo.</p><p>&#191;Leer un tocho de 1400 p&#225;ginas? &#191;Para qu&#233;? Hay res&#250;menes, audiolibros, instagramers s&#250;per divertidos que te cuentan lo justo para que parezca que te lo has le&#237;do. Porque no queremos leer, queremos haber le&#237;do.</p><p>Y no hablemos de escribir: una novela, un art&#237;culo, una newsletter cada semana, una columna con dos centenas de palabras. Escribir es un plomo. Casi una tortura. Pensar, teclear, borrar, volver a empezar&#8230; No sale a cuenta. Es mucho mejor haber escrito.</p><p>Vivimos agotados de tanto acumular experiencias, promesas y trozos.</p><p>Elena se levanta y me abraza.</p><p>&#8212;Me preocupa no estar. No quiero vivir. Quiero haber vivido. </p><p>Consciente de que la conversaci&#243;n se est&#225; poniendo dram&#225;tica y de que toca liberar tensiones, decido bromear.</p><p>&#8212;Lo que deber&#237;a preocuparte es no saber distinguir un puto rodaballo de una panga.</p><p>Entra Neptuniana con Siena en brazos. La beb&#233; no para de sonre&#237;r. El &#250;nico restaurante que le importa es el pecho de su madre. Mis historias son lo mejor para ella. No me entiende, pero le basta con que est&#233; a su lado y le susurre palabras que suenan bonito.</p><p>Los adultos tenemos que aprender mucho de los ni&#241;os: ellos quieren vivir, no haber vivido.</p><p>Elena coge en brazos a Siena. Se marchan al sal&#243;n, hablando y riendo. Me encanta ver a mi amiga y a mi hija tan conectadas. </p><p>Miro las estanter&#237;as llenas de libros de mi biblioteca, incluyendo los que a&#250;n no he le&#237;do. El borrador de mi pr&#243;xima novela est&#225; sobre la mesa. Tambi&#233;n un cuadro que espera las &#250;ltimas pinceladas. La bola de ese mundo lleno de esquinas perdidas. </p><p>Falta mucho por vivir. O puede que no. No me importa. Abrazo a Neptuniana. Ahora estoy vivo y eso es lo &#250;nico que importa.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Madera sagrada de árbol africano ]]></title><description><![CDATA[Un relato.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/encontrar-el-amor-en-una-madera-llena</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/encontrar-el-amor-en-una-madera-llena</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sun, 17 May 2026 10:22:36 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ee446afd-387b-48e9-97cf-993bd33a80aa_3008x2444.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>De entre todos los regalos de mi cincuenta cumplea&#241;os, aquel fue el m&#225;s especial, el &#250;nico obsequio que he usado sin excepci&#243;n cada d&#237;a de mi nuevo medio siglo: una silla m&#225;gica.</p><p>Digo m&#225;gica con unas gotas de verg&#252;enza. Los adultos serios con una cuenta de ahorro solemos despreciar todo aquello que tenga que ver con la fantas&#237;a. Dame mi 3% TAE y d&#233;jame de mierdas. Comento esto para aclarar que soy incr&#233;dulo de coraz&#243;n, ateo por convicci&#243;n y desde hace una d&#233;cada no le doy a ninguna droga. Mi &#250;ltimo coqueteo con alucin&#243;genos fue chupar un anfibio. No estuvo mal; pero me pareci&#243; un buen cierre. Ahora solo bebo vino tinto y con la &#250;nica condici&#243;n de que est&#233; rico; en caso contrario me apa&#241;o con un agua (con gas, como ya habr&#225;s imaginado).</p><p>Soy de esas personas a las que cuesta regalarle algo. Tengo de todo y, a la vez, no necesito nada. &#161;Envidio tanto a la gente que se apa&#241;a con cualquier cosa! No es que ponga mala cara o exprese mi molestia cuando recibo un presente que ir&#225; a parar a la basura o al trastero &#8212;la educaci&#243;n ante todo&#8212;, pero sent&#237; una liberaci&#243;n muy placentera cuando me atrev&#237; a poner una condici&#243;n para los regalos que nos hacemos entre los amigos en nuestros cumplea&#241;os: no importa el precio del objeto, pero debe contener una historia, o poseer el poder para generarla.</p><p>&#191;Qu&#233; ha entrado dentro de esa categor&#237;a?</p><p>A m&#237;, como buen rat&#243;n de biblioteca, me han tra&#237;do infinidad de libros viejos con las p&#225;ginas amarillentas y algunas frases marcadas a boli, un AK-47 &#8212;el Kal&#225;shnikov de toda la vida&#8212; tra&#237;do por piezas desde Eritrea, un mural de azulejos robados en la finca de un torero, la cruz de un &#243;rreo (tambi&#233;n robada, todos mis amigos han pasado o pasar&#225;n por la c&#225;rcel en alg&#250;n momento), unas setas alucin&#243;genas que finjo consumir mientras el resto de los presentes flota&#8230;</p><p>Pero nada ha logrado ni lograr&#225; igualar el regalo que me hizo D&#233;bora aquel d&#237;a.</p><p>Os la presento. D&#233;bora. Metro cincuenta, cuerpo atl&#233;tico, voz ronca, tiene unos pies horribles; el dedo gordo en particular da grima. Esto &#250;ltimo se debe a que ha pasado demasiados a&#241;os de su vida con unas botas Panama Jack puestas, recorriendo el planeta en busca de rarezas (la del AK-47 fue ella). &#191;Es anticuaria? Ni idea. &#191;Es reportera de guerra? Tampoco lo tenemos claro. &#191;Qui&#233;n paga sus facturas? Estoy seguro de que si pregunt&#225;semos m&#225;s de la cuenta huir&#237;a.</p><p>Digan lo que digan, la anemia de informaci&#243;n es clave para tener amistades que no se desgastan.</p><p>D&#233;bora, como toda la gente interesante que conozco, cumple a rajatabla una premisa en los eventos y fiestas: llega tarde, se va pronto.</p><p>Est&#225;bamos a punto de empezar a comer la paella que Carlos y yo hab&#237;amos hecho a medias, cuando se abri&#243; la puerta y apareci&#243; D&#233;bora dando &#243;rdenes a dos trabajadores de una empresa de mudanzas que se peleaban con una pesada silla de madera vieja y clavos de color hierro oxidado.</p><p>Despidi&#243; a los chicos, entreg&#225;ndoles una generosa propina; me bes&#243; en los labios (siempre lo hace), mascull&#243; entre dientes un feliz cumplea&#241;os y, se&#241;alando a la silla, dijo:</p><p>&#8212;Ni cuando cumplas un siglo te regalar&#225;n algo parecido.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lGnG!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F30ef38e4-daf9-4ae8-82be-c04caccca784_2880x1800.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lGnG!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F30ef38e4-daf9-4ae8-82be-c04caccca784_2880x1800.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!lGnG!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F30ef38e4-daf9-4ae8-82be-c04caccca784_2880x1800.jpeg 848w, 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class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Comenzamos a comer mientras D&#233;bora nos contaba la historia del nuevo mueble de mi sal&#243;n, colocado por orden de ella en el otro extremo de la larga mesa para veinte invitados que compr&#233; para poder disimular la soledad de mi vida con comidas fastuosas y sobremesas infinitas.</p><p>&#8212;La madera de buvinga de esta silla proviene de un &#225;rbol sagrado de Camer&#250;n, g&#233;nero Guibourtia. Nadie lo tal&#243;, fue el &#225;rbol quien entreg&#243; su cuerpo para ser desmembrado: quer&#237;a ver mundo, conocer gente, recorrer el mar. No se desperdici&#243; una sola astilla tras fabricar con su madera esta silla y el mascar&#243;n de proa de un barco fantasma que a&#250;n recorre los oc&#233;anos sin velas ni marineros. Os sorprender&#237;a conocer la cantidad de personas de todos los pa&#237;ses con costa que aseguran haberlo visto fondeado en alguna playa. Si el barco fantasma representa la parte salvaje y aventurera del &#225;rbol, esta silla que ahora nos acompa&#241;a es su faceta social y conversadora. Dentro de su madera viven las almas de todas las personas que se han sentado en la silla, y os aseguro que unos cuantos personajes ilustres han dejado caer sus posaderas sobre ella. Hemingway, por ejemplo, &#191;d&#243;nde no habr&#225; estado ese t&#237;o? Tambi&#233;n la reina de Inglaterra, Magallanes, Nelson Mandela, Jes&#250;s Quintero, Robe Iniesta&#8230; Y lo mejor de todo es que, usando un conjuro muy sencillo, cualquiera de esas personas aparecer&#225; sentada en la silla; podremos hablar con ella como si fuera un invitado o invitada m&#225;s a esta fiesta.</p><p>&#8212;&#191;Un conjuro? &#8212;pregunt&#243; Nacho.</p><p>&#8212;S&#237;, cuatro palabras que susurrar&#233; al o&#237;do del nuevo propietario de la silla. A partir de ese momento, solo &#233;l tendr&#225; el poder de sentar en la silla a quien quiera.</p><p>&#8212;&#191;De verdad podemos llamar a Hemingway para que pase un rato con nosotros? &#8212;pregunt&#243; de nuevo Nacho.</p><p>&#8212;Por supuesto &#8212;respondi&#243; D&#233;bora&#8212;, aunque a &#233;l, a Bukowski y a alguno m&#225;s es necesario ponerles una botella de alcohol delante para que acudan. Yo hace poco estuve hablando de relaciones t&#243;xicas con Helena de Troya y Pen&#233;lope, resolv&#237; una desaparici&#243;n de obras de arte con Sherlock Holmes e hice de recadera entre Pedro P&#225;ramo y Susana San Juan.</p><p>La historia era entretenida, desde luego; por un momento quise cre&#233;rmela, pero aquello de que el alma de Sherlock, la mujer de Ulises o los personajes de uno de mis libros favoritos vivieran dentro de la madera me chirriaba. Aun as&#237;, me hac&#237;a feliz ver a mi amiga esforzarse tanto con un regalo.</p><p>&#8212;Cari&#241;o &#8212;dije con un tono de ternura en mi voz del que m&#225;s tarde me arrepentir&#237;a&#8212;, sabes que algunos de los personajes que has mencionado son literarios, &#191;no? No existieron, salvo en los libros.</p><p>D&#233;bora grit&#243; al cielo que los a&#241;os estaban volviendo mi mente a&#250;n m&#225;s obtusa y se dispuso a darme la explicaci&#243;n a lo que yo cre&#237;a fruto de la ignorancia. Cumplir a&#241;os no es sin&#243;nimo de dejar de ser un gilipollas.</p><p>&#8212;En la silla no solo viven las personas que se han sentado en ella. Tambi&#233;n, y esto eleva a la categor&#237;a de maravilla el regalo, habitan en su madera todos los personajes ficticios que aparezcan en los libros, series y pel&#237;culas que se hayan le&#237;do o visto sobre la silla. &#191;Quieres hablar con Tony Soprano? Ll&#225;malo. &#191;Prefieres echar un rato con la princesa Leia? Tambi&#233;n est&#225; disponible. &#191;Por qu&#233; no lo pruebas?</p><p>Se acerc&#243; hasta m&#237; con las Panama Jack resonando sobre el suelo. Aproxim&#243; los labios hasta mi o&#237;do e hizo un peque&#241;o cuenco con la mano derecha para que ninguno de los presentes pudiera escuchar su voz o leer sus labios. Me dijo cuatro palabras que, por razones obvias, no voy a contaros.</p><p>&#8212;A partir de ahora, el poder es tuyo. Para que la silla funcione, debes acercarte a ella y susurrar bajito, muy bajito, el conjuro y el nombre de la persona que quieres hacer presente. Te adelanto que no suele ser inmediato. La madera es respetuosa con sus almas. A veces los invitados tardan varias horas en aparecer o incluso no aparecen. Piensa bien a qui&#233;n quieres traer.</p><p>Mientras recog&#237;amos los platos, serv&#237; una tabla de quesos para el postre (a estas edades la tarta de cumplea&#241;os me parece de mal gusto), una botella de crema de orujo casero que obtengo en un videoclub de Vilagarc&#237;a de Arousa y los pertinentes caf&#233;s. Comenzaba oficialmente la sobremesa.</p><p>&#8212;&#191;Tienes claro a qui&#233;n quieres traer para que converse con nosotros? Recuerda que es tu casa, puedes echar cuando quieras a quien invoques, aunque, si lo haces, es dif&#237;cil que esa persona vuelva a acudir a tu llamada.</p><p>Lo ten&#237;a claro. Y sab&#237;a que mi elecci&#243;n no iba a dejar indiferente a nadie.</p><p>Me beb&#237; dos chupitos seguidos y con una calma teatralizada me aproxim&#233; hasta la silla. Un silencio sagrado dominaba la estancia.</p><p>Tras arrodillarme junto al respaldo de la silla, susurr&#233; el conjuro y el nombre de mi primer invitado.</p><p>Pens&#233; que sonar&#237;a alguna campana o se iluminar&#237;a todo cuando apareciera mi invitado, pero no ocurri&#243;; aunque por la reacci&#243;n de mis amigos era obvio que la persona invocada hab&#237;a hecho acto de presencia. Todos se hab&#237;an levantado asustados. Gritaban. Nacho esgrim&#237;a un cuchillo en la mano mientras no paraba de amenazar a la presencia con rebanarle el cuello si osaba levantarse. La &#250;nica que se qued&#243; sentada fue D&#233;bora, consciente de que el invitado no pod&#237;a salir de aquella madera. Un aluvi&#243;n de frases malsonantes lleg&#243; hasta m&#237;, probablemente con raz&#243;n: hijo de tu santa madre, animal, puto loco, zumbado. &#191;En serio? &#191;Eres imb&#233;cil?</p><p>D&#233;bora comenz&#243; a re&#237;rse de forma tan exagerada que todos, incluido el invitado, nos quedamos callados, mir&#225;ndola.</p><p>&#8212;&#191;En qu&#233; momento se te ha ocurrido que tu primer invitado a la silla sea Franco?</p><p>All&#237; estaba el hombre. Peque&#241;ito. Uniformado. Lleno de medallas. Con su bigote rid&#237;culo. Mirando boquiabierto a D&#233;bora re&#237;r y al resto de los invitados asustados.</p><p>&#8212;&#161;Saca a ese bicho de aqu&#237;! &#161;Tuuuuso! &#8212;dijo Cris.</p><p>Y entonces Franco habl&#243; con su voz de pito:</p><p>&#8212;&#191;Ha sobrado paella? &#191;Me serv&#237;s un chupito de crema de orujo? No andar&#225; cerca la Collares, &#191;no?</p><p>Cuando vi que Nacho se aproximaba con el cuchillo dispuesto a hacer justicia con la historia, decid&#237; que era suficiente. Una sola frase &#8212;&#171;fuera de mi casa&#187;&#8212; bast&#243; para que el General&#237;simo desapareciera.</p><p>Tardamos un rato en recuperar la calma. Entre todos me hicieron jurar que nunca m&#225;s invitar&#237;a a dictadores, inquisidores y monstruos tipo Dr&#225;cula o Frankenstein a la silla.</p><p>Pasamos la tarde hablando con Edmundo Dant&#233;s, Cleopatra (resulta que no se parece en nada a Elizabeth Taylor) y Jorge Mart&#237;nez, el cantante de Ilegales, que se march&#243; cuando se dio cuenta de que en aquella fiesta faltaban drogas y guitarras.</p><p>Todos se marcharon. D&#233;bora la primera, por supuesto. El resto dando tumbos; tanta presencia del m&#225;s all&#225; hab&#237;a provocado un aluvi&#243;n de copas.</p><p>All&#237; estaba. Solo, con mis cincuenta a&#241;os y una silla m&#225;gica ocupando el otro extremo de mi mesa. Abr&#237; una nueva botella de vino en la cocina y regres&#233; al sal&#243;n, dispuesto a mantener algunas conversaciones con personas y personajes que admiro u odio.</p><p>Lo que menos imaginaba en ese momento es que yo, que ni siquiera cuando era adolescente tuve fe en el amor, iba a encontrar entre las almas de aquella madera a una mujer como Alfonsina.</p><p>Continuar&#225;.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.todoendesorden.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Algunos domingos escribo ficci&#243;n. Si quieres saber c&#243;mo contin&#250;a esto, tendr&#225;s que suscribirte.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El cajón de las pasiones fugaces]]></title><description><![CDATA[Me ha costado d&#233;cadas medio entender que no puedo ser constante en todo.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/el-cajon-de-las-pasiones-fugaces</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/el-cajon-de-las-pasiones-fugaces</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Thu, 14 May 2026 09:48:15 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-cM1!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd835fa98-9369-494f-ac11-ea92597a4643_2316x2895.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Me ha costado d&#233;cadas hacer de la constancia una virtud.</p><p>Pulo la afirmaci&#243;n: <strong>me ha costado d&#233;cadas medio entender que no puedo ser constante en todo</strong> y que conviene elegir en qu&#233; pu&#241;ado de acciones quiero aplicarme cual gota malaya.</p><p>Por eso es tan &#250;til &#8220;el caj&#243;n de las pasiones fugaces&#8221;: una mara&#241;a de obsesiones, curiosidades, proyectos sin cabeza e ideas tan estupendas por la noche como est&#250;pidas por la ma&#241;ana.</p><p><strong>Una vez me dio por la costura.</strong></p><p>Durante unos meses, com&#237;a, corr&#237;a, trabajaba; viv&#237;a pensando en pespuntes, hilvanados, fruncidos, faldas de tablas, entretelas, Balenciaga, chaquetas Chanel, el Delphos de Mariano Fortuny&#8230;</p><p>Todo empez&#243; con la F&#243;rmula 1. &#191;C&#243;mo se llega desde un McLaren a un corte al bies? Voy a ello.</p><p>Solo conozco dos deportes que me apasionen: el tenis &#8212;<strong>hay mucha poes&#237;a en un humano lanzando bolazos a otro sin que jam&#225;s lleguen a tocararse</strong>&#8212; y la F&#243;rmula 1, un circo absurdamente caro, lleno de pira&#241;as, donde el trabajo de miles de personas acaba girando en torno a dos pilotos con el ego inflado.</p><p>Cuando Neptuniana y yo nos fuimos a vivir juntos, acept&#243; &#8212;suele decir que encantada&#8212; ver el tenis y las carreras conmigo.</p><p>Y un d&#237;a ocurri&#243; lo esperado: <strong>ella quer&#237;a ver la nueva temporada de Maestros de la costura.</strong></p><p>&#191;C&#243;mo iba yo a negarme? Acept&#233;. M&#225;s por obligaci&#243;n que por otra cosa, tampoco seamos injustos.</p><p>Hicimos la cena. Nos pusimos frente a la tele. Tras la musiquilla de entrada, son&#243; la voz de mi paisana Raquel. Aparecieron en pantalla Caprile, Palomo y Escot&#233;. Despu&#233;s, los concursantes. Y, finalmente, la prueba: hacer un vestido en sesenta minutos.</p><p>Media hora m&#225;s tarde miraba fascinado la pantalla. Yo quer&#237;a fabricar con mis manos todas aquellas prendas. <strong>&#191;Por qu&#233; nadie me hab&#237;a dicho que la costura era tan interesante?</strong></p><p>Dos semanas despu&#233;s ya me hab&#237;a tragado las temporadas pasadas del reality &#8212;obtenidas de forma no del todo legal&#8212; y me hab&#237;a comprado varios libros sobre corte y confecci&#243;n y una m&#225;quina de coser marca Singer.</p><p>Y entonces lleg&#243; aquella borrachera m&#237;tica y la primera promesa que le hice a la que hoy es mi mujer: voy a hacerte una falda. <strong>Con la de copas que llevaba encima, es posible que ella escuchara algo as&#237;: &#8220;vuuuuoy aaa haaaacerte guuuna faaaarrrdaaaa&#8221;.</strong></p><p>Pero de lo que no hay duda es de que me entendi&#243;, porque a la ma&#241;ana siguiente acompa&#241;&#243; el ibuprofeno que puso sobre la mesa con el recordatorio de la noche anterior:</p><p>&#8212;&#191;Sabes que ayer me prometiste una falda?</p><p>Ese mismo d&#237;a me apunt&#233; a un curso de costura que hab&#237;a en un taller por La Latina.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-cM1!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd835fa98-9369-494f-ac11-ea92597a4643_2316x2895.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-cM1!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd835fa98-9369-494f-ac11-ea92597a4643_2316x2895.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-cM1!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fd835fa98-9369-494f-ac11-ea92597a4643_2316x2895.jpeg 848w, 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class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" 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Aqu&#237; no vamos a juzgarte, que no pasa nada porque te gusten los penes. <strong>&#191;Te molesta que te llamemos mariquita?</strong> Es desde el cari&#241;o, lo hacemos con todos los chicos que ven&#237;s.</p><p>Trat&#233; de convencerlas, primero ense&#241;&#225;ndoles una foto medio &#237;ntima con Neptuniana &#8212;&#8220;eso no demuestra nada&#8221;, dijo una, &#8220;anda que no hay gais as&#237;&#8221;&#8212; y despu&#233;s con lo de la F&#243;rmula 1.</p><p>&#8212;Soy un machote, veo carreras de coches todos los fines de semana &#8212;alegu&#233;.</p><p><strong>A&#241;ad&#237; un &#8220;ruum-ruuumm-ruuuuuum&#8221; largo y ronco, por si acaso.</strong></p><p>No col&#243;. Me call&#243; la boca otra de ellas:</p><p>&#8212;Cielito, eso es a&#250;n m&#225;s sospechoso. Si te gustase la Nascar o el Dakar, bueno, pero en la F&#243;rmula 1 la mayor&#237;a de los pilotos son casi adonis. <strong>Yo me he tirado en sue&#241;os a Hamilton seis veces e hice un tr&#237;o con Leclerc y Gasly.</strong></p><p>Resolvieron el tema Nuno y Paco, una pareja de alumnos que, tras una breve inspecci&#243;n, dijeron:</p><p>&#8212;Podr&#237;a ser un buen ejemplar de gay, pero <strong>solo es un hetero simp&#225;tico y premium, de los que ven Eurovisi&#243;n.</strong></p><div class="native-video-embed" data-component-name="VideoPlaceholder" data-attrs="{&quot;mediaUploadId&quot;:&quot;5ba7175e-a044-40b0-9761-c58bc85398ca&quot;,&quot;duration&quot;:null}"></div><p>Durante seis meses estuve yendo dos veces a la semana a clase e invert&#237; un n&#250;mero absurdo de horas en casa para aprender c&#243;mo se hac&#237;an prendas cada vez m&#225;s ex&#243;ticas.</p><p>Le hice la falda a Neptuniana, por supuesto. <strong>Ten&#237;a un buen lejos, y sus piernas kilom&#233;tricas contribuyeron a darle esplendor al resultado.</strong></p><p>No ayudaba mi obsesi&#243;n con la perfecci&#243;n. En mi cabeza, un mil&#237;metro de m&#225;s o de menos, una ligera desviaci&#243;n de un corte o una cremallera no tan recta como deber&#237;a era motivo suficiente para deshacerlo todo y empezar de cero.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DhzH!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5eaed82-404b-4f91-a7aa-6044a7cd58eb_3024x3780.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!DhzH!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe5eaed82-404b-4f91-a7aa-6044a7cd58eb_3024x3780.jpeg 424w, 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class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Fue gracioso que, gracias a compartir algunos de mis avances en Instagram, se pusiera en contacto conmigo la productora de Maestros de la costura para contar con mi presencia en la siguiente temporada. Rechac&#233; amablemente la oferta, insistieron, volv&#237; a rehusar y entonces me ofrecieron ir a MasterChef. Si llego a tomarme un chupito m&#225;s aquel d&#237;a, hubiera aceptado, pero eso de que me encerrasen en una casa tantas semanas &#8212;ya que iba, pensaba ganar&#8212; no me convenc&#237;a.</p><p>Poco a poco se me pas&#243; la fiebre por la costura. Mejor dicho: descubr&#237; la fotograf&#237;a digital primitiva. <strong>&#191;Por qu&#233; nadie me hab&#237;a dicho que la fotograf&#237;a digital primitiva era tan interesante?</strong> Me volv&#237; un efervescente buscador de c&#225;maras antiguas, de esas que sacan ruido, granitos, colores raros.</p><p>Unos a&#241;os antes me hab&#237;a dado por soldar. <strong>&#191;Por qu&#233; nadie me hab&#237;a dicho que la soldadura era tan interesante? </strong>Cada fin de semana practicaba como un enfermo para hacer soldaduras limpias y bonitas con electrodo, MIG-MAG, soplete&#8230;</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!65NZ!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F34f8bf05-d6cb-4faa-804d-cb196c6d8eaa_1509x937.jpeg" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source 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class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Por no hablar de la &#233;poca en la que me apunt&#233; a un curso de maquillaje. <strong>&#191;Por qu&#233; nadie me hab&#237;a dicho que el maquillaje era tan interesante?</strong> A&#250;n hoy suelo maquillar a Neptuniana para eventos especiales y, una vez, le hice a una amiga m&#237;a, con una econom&#237;a justita, el maquillaje de su boda, madre y hermanas incluidas.</p><p>En el caj&#243;n de mis pasiones fugaces hay aciertos, como la acuarela o la alba&#241;iler&#237;a, y <strong>errores garrafales, como esa racha en la que intent&#233; sin &#233;xito la apicultura, el p&#225;del o me ilusion&#233; con montar una granja de caracoles.</strong></p><p>Pero lo importante de todo esto no es lo que hay en el caj&#243;n de las pasiones fugaces &#8212;que est&#225; muy bien, es muy gracioso y llama la atenci&#243;n&#8212;, sino lo que se queda fuera: las acciones que, con constancia, se han convertido en parte de m&#237;.</p><p>Ni siquiera s&#233; por qu&#233; he usado el plural. <strong>Solo he logrado ser constante en una acci&#243;n: escribir.</strong></p><p>Aunque, sin pasiones fugaces, no tendr&#237;a contenido para contar historias.</p><p>Los que nos dedicamos profesionalmente a esto de la escritura, adem&#225;s de estar dados de alta en el ep&#237;grafe 864 del IAE &#8212;me lo repite tanto mi asesora que empiezo a odiar el puto n&#250;mero&#8212;, <strong>necesitamos leer m&#225;s de lo que escribimos &#8212;desconf&#237;o de la gente que dice escribir m&#225;s de lo que lee&#8212; y un caj&#243;n sin fondo de pasiones fugaces.</strong></p><p>Las historias no llegan por s&#237; solas. Est&#225; bien tener un cuaderno bonito, unas vistas espectaculares desde el escritorio, una biblioteca gigante a la espalda, un MacBook Pro de la hostia. Pero, <strong>sin vivencias, contradicciones, roturas, ilusiones pasajeras, esperanzas terminales, amantes con la duraci&#243;n de un chasquido, instantes absurdos y picorcillos varios, la literatura no emerge.</strong></p><p>Y t&#250;, &#191;qu&#233; has metido hoy en el caj&#243;n de las pasiones fugaces?</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La utilidad de un monosílabo]]></title><description><![CDATA[Decir no se ha convertido en una forma de arte.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/la-utilidad-de-un-monosilabo</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/la-utilidad-de-un-monosilabo</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sat, 09 May 2026 17:34:46 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/27ce50f7-384b-4bcd-9ba5-47c9537b0724_1800x1200.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Mi amiga Azucena es rubia y t&#237;mida. Desde la cuna y hasta el ata&#250;d, en ambos casos. Tiene los ojos azules y la piel tan blanca que solemos llamarla &#8220;ser de luz&#8221;. Solo ha tenido un novio, y porque se qued&#243; encerrada en un ascensor el d&#237;a que Espa&#241;a gan&#243; el Mundial.</p><p>Es una tipa interesante. Lista como un galgo. Leemos un volumen parecido de libros al a&#241;o. Ninguno de los dos lleva la cuenta, pero lo suyo tiene m&#225;s m&#233;rito porque es ingeniera &#8212;construye puentes y mierdas de esas&#8212; y no dedica su vida a fabricar mentiras. O literatura, que viene siendo lo mismo.</p><p>Pero lo m&#225;s sorprendente es su capacidad para pronunciar algunas palabras con un perfecto acento ruso. Estuvo yendo durante una larga temporada a clase para pulir la pronunciaci&#243;n de la siguiente frase: <em>&#8220;Izvin&#237;te, no ya ne govor&#237;u po-ispanski&#8221;</em>. Significa: <em>&#8220;Perdona, pero no hablo espa&#241;ol&#8221;.</em></p><p>El objetivo de semejante rareza es solt&#225;rsela a Xuso Jones en caso de que alg&#250;n d&#237;a la pare por la calle para hacerle una pregunta en ese programa de &#8230;</p>
      <p>
          <a href="https://www.todoendesorden.com/p/la-utilidad-de-un-monosilabo">
              Read more
          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Morir, flotar, dar la vuelta al mundo ]]></title><description><![CDATA[Un relato.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/morir-flotar-dar-la-vuelta-al-mundo</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/morir-flotar-dar-la-vuelta-al-mundo</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sun, 03 May 2026 06:29:50 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e658e6c0-89ed-44f9-983c-aa0fcfe33eb9_1920x1080.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>El d&#237;a que mi abuelo muri&#243;, comenz&#243; a flotar.</p><p>Aquella ma&#241;ana, su cuidadora se lo encontr&#243; con los ojos cerrados, las manos entrelazadas y levitando a cincuenta cent&#237;metros de la cama. Fiambre, pero ligero.</p><p>La llamada que nos hizo a la familia fue certera: <strong>lamento comunicarles que don Servando ha fallecido y flota. </strong>Dijo flota con la misma naturalidad con la que podr&#237;a haber dicho supura, rezuma o tirita.</p><p>Yo fui la &#250;ltima en llegar a la habitaci&#243;n. All&#237; estaban pap&#225;, mam&#225;, la t&#237;a Romina con su &#250;ltimo marido &#8212;creo que era el s&#233;ptimo, puede que el octavo; a partir del cuarto pasamos de aprendernos los nombres&#8212;, y mi prima Natalia con C&#225;stor y P&#243;llux, sus gemelos de cinco a&#241;os.</p><p><strong>Natalia es la vanguardista de la familia, un agujero negro para cualquier tendencia.</strong></p><p>Hace tiempo estaba a tope con la disciplina positiva, pero desde que el rollo Montessori se hizo fuerte entre el populacho y te montan una escuela respetuosa con la infancia en cualquier esquina, decidi&#243; dar un giro a su filosof&#237;a: r<strong>egreso a la Revoluci&#243;n Francesa, paren la f&#225;brica de mimos, a hostia limpia con lo de vivir.</strong></p><p>&#8212;Me he tra&#237;do a los ni&#241;os para que espabilen. Tienen que ver la muerte de cerca, oler la cadaverina. <strong>Vale ya de tanto Bluey y la puta madre que pari&#243; a la perra comunista esa.</strong> En casa <strong>ahora solo ven v&#237;deos de buitres devorando cad&#225;veres en descomposici&#243;n.</strong> Son muy aleccionadores. Al principio les costaba un poco dormir, pero ya lo llevan mejor &#8212;aclar&#243; ante mi cara de asombro al ver a las criaturas temblar.</p><p>Ninguno de los presentes se hab&#237;a atrevido a tocar el cuerpo. Tan solo hab&#237;an pasado la mano por debajo y por encima del cad&#225;ver flotante para comprobar que no hab&#237;a ning&#250;n hilo o soporte invisible que enga&#241;ara a los sentidos.</p><p>Pero yo no pude resistirme. Cuando toqu&#233; la cara del abuelo para besarlo, me sorprendi&#243; la ligereza de su cuerpo. <strong>Con un empuj&#243;n m&#237;nimo, su cuerpo se desplaz&#243; un par de metros en horizontal, llegando casi a rozar a mi t&#237;a Romina, </strong>que no paraba de persignarse.</p><p>&#8212;Al&#233;jate, Belceb&#250;. Ay, Jes&#250;s. &#191;Y ahora qu&#233; van a decir los vecinos? <strong>Este hombre siempre con sus excentricidades; no puede morirse y ya, no, tiene que ponerse a flotar. </strong>A ver c&#243;mo lo meten los de la funeraria en la caja.</p><p>Los susodichos llegar&#237;an una hora despu&#233;s para llev&#225;rselo al tanatorio. Decid&#237; aprovechar ese tiempo para conducir con peque&#241;os empujones el cuerpo del abuelo por toda la casa, para que se despidiera de su hogar. Me sorprendi&#243; que, si se lo ped&#237;a, el cuerpo del abuelo me segu&#237;a. Los ni&#241;os &#8212;menos asustados&#8212; quisieron subirse en &#233;l varias veces, hasta que <strong>su madre les dijo que el bisabuelo no era la puta alfombra m&#225;gica de Aladd&#237;n.</strong></p><p>Cuando llegaron los de la funeraria, lo primero que hizo pap&#225; fue preguntarles c&#243;mo de frecuente es ver un cad&#225;ver levitando. El mayor de los dos transportistas de corbata negra fue tajante:</p><p>&#8212;Se&#241;or, llevo casi treinta a&#241;os en el negocio; he visto de todo, ya nada puede sorprenderme.</p><p>Bajaron de nuevo al coche para recoger el ata&#250;d y, al entrar con la caja en la habitaci&#243;n, el cuerpo del abuelo cay&#243; al suelo provocando una ligera polvareda.</p><p>&#8212;Ay, Jes&#250;s, por fin se rinde &#8212;dijo la t&#237;a Romina.</p><p>Nada m&#225;s lejos de la realidad. <strong>Durante dos horas, los de la funeraria pelearon para meter el cad&#225;ver en la caja. No lograron separar su espalda del suelo ni un solo mil&#237;metro.</strong></p><p>&#8212;Parece el puto martillo de Thor &#8212;dijo mi prima, muy dada al uso como adjetivo del puta y del puto.</p><p>&#8212;&#191;Y esto no le sorprende? &#8212;inquiri&#243; mi madre.</p><p>&#8212;&#191;Un muerto que no quiere meterse en la caja? Es el pan nuestro de cada d&#237;a, se&#241;ora. <strong>Una vez hice un traslado desde Bilbao a Sevilla y el fiambre se bajaba del ata&#250;d con nosotros siempre que par&#225;bamos a tomar algo.</strong> Hubo que pagarle un men&#250; del d&#237;a, quince cervezas y dos carajillos. Somos profesionales, estamos acostumbrados a estas cosas, y ya les digo yo que a este hombre solo van a enterrarlo cuando &#233;l quiera.</p><p>Se marcharon de casa con la caja de pino vac&#237;a. El cuerpo del abuelo volvi&#243; a flotar en cuanto arrancaron el Mercedes.</p><p>Y entonces lleg&#243; Vargas.</p><p>&#8212;Buenos d&#237;as, soy Celestino Vargas, <strong>abogado y gu&#237;a espiritual de don Servando. </strong>&#191;Saben ya qui&#233;n va a hacerse cargo de acompa&#241;arle?</p><p>&#8212;&#191;Se puede ser abogado y gu&#237;a espiritual? &#8212;pregunt&#233; extra&#241;ada.</p><p>&#8212;Por supuesto. Los abogados a secas est&#225;n en ca&#237;da libre; en poco tiempo la IA har&#225; su trabajo. <strong>Los clientes de hoy no solo quieren paz en los asuntos terrenales, tambi&#233;n quieren apoyo en lo et&#233;reo.</strong></p><p>&#8212;Ay, Jes&#250;s. &#191;A d&#243;nde hay que acompa&#241;ar a este hombre? &#8212;expres&#243; preocupada la t&#237;a Romina.</p><p>&#8212;A buscar su sitio en el mundo &#8212;respondi&#243; el abogado.</p><p>&#8212;&#161;Pero si mi padre ten&#237;a 92 a&#241;os! Tiempo ha tenido de encontrarlo.</p><p>&#8212;Don Servando dispuso que uno de ustedes lo acompa&#241;ar&#237;a hasta su lugar de reposo eterno. Todos los gastos pagados, por supuesto. Ya habr&#225;n comprobado que es ligero y d&#243;cil. <strong>Solo hay que encontrar el metro cuadrado preciso en el que mi cliente quiera dejar que su cuerpo regrese al polvo.</strong></p><p>Como todos nos quedamos callados, el abogado a&#241;adi&#243; una frase lapidaria:</p><p>&#8212;No habr&#225; herencia hasta que don Servando repose en su lugar de descanso eterno.</p><p>La t&#237;a Romina, deseosa de pillar el &#225;tico de Concha Espina, mont&#243; en c&#243;lera. Aunque hubo una sorpresa a&#250;n mayor.</p><p>&#8212;&#161;Descanso eterno mis cojones! &#8212;dijo el s&#233;ptimo, puede que el octavo, marido de mi t&#237;a&#8212;. <strong>Ahora mismo bajo al coche a por gasolina y un mechero y nos marcamos un Varanasi en un momento. Suelta la pasta, cabr&#243;n.</strong></p><p>Se hizo un silencio inc&#243;modo en la estancia. Nos quedamos mirando a la t&#237;a Romina, deseosos de ver su reacci&#243;n.</p><p>&#8212;Nadie habla as&#237; a mi padre. Solo yo. L&#225;rgate de aqu&#237; y no vuelvas. Nos divorciamos. Ma&#241;ana te llama mi abogada para el papeleo. <strong>Esta no es gu&#237;a espiritual, pero te aseguro que es tan hija de puta que te va a hacer la vida imposible como no colabores.</strong></p><p>Cuando el s&#233;ptimo, puede que el octavo, marido desapareci&#243; de la casa, todos estuvimos de acuerdo en que cumplir la &#250;ltima voluntad del abuelo era la &#250;nica soluci&#243;n, aunque <strong>la prima Natalia dej&#243; caer que tampoco ve&#237;a tan mal lo de prender fuego al cuerpo para que los ni&#241;os presenciaran c&#243;mo arde un cad&#225;ver.</strong></p><p>Y entonces fue evidente el gran problema: &#191;qui&#233;n estar&#237;a dispuesto a dejar su vida para acompa&#241;ar a un muerto flotante por todo el planeta para que encontrase un lugar en el que morir tranquilo?</p><p>Pap&#225; y mam&#225; se negaron. La prima Natalia dijo que ella ya ten&#237;a bastante con C&#225;stor y P&#243;llux. La t&#237;a Romina aleg&#243; que, si no soportaba a su padre vivo, menos a&#250;n muerto; adem&#225;s, los divorcios le quitaban el apetito y las ganas de viajar.</p><p>Todos me miraron. Y yo, que andaba tratando de vender vapeadores en un estanco y <strong>mis &#250;ltimos novios me hab&#237;an llegado con m&#225;s traumitas que detalles, </strong>acept&#233; por puro &#8220;de lost to the river&#8221;.</p><p>Fue entonces cuando el abogado y gu&#237;a espiritual me entreg&#243; un sobre con todo lo que necesitar&#237;a para dar la vuelta al mundo con mi abuelo muerto y flotante para encontrar su lugar de descanso eterno.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Por qué nos gustan las frases fáciles]]></title><description><![CDATA[Una historia facilona, predecible y sin pretensiones es justo lo que nuestro cerebro necesita en los d&#237;as raros.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/por-que-nos-gustan-las-frases-faciles</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/por-que-nos-gustan-las-frases-faciles</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Wed, 29 Apr 2026 05:30:58 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/8b511082-4427-408d-bbc7-902eb92f4a4f_1366x765.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En el subg&#233;nero que conforman las pel&#237;culas gastron&#243;micas siempre hay un estresado, un adicto o un muerto.</p><p>Chef obsesivo que no puede con la presi&#243;n por tener una estrella Michelin y peta. Cocinero intuitivo y brillante con tendencia a la harina cara. Se&#241;ora mayor que deja su recetario a un joven prometedor antes de convertirse en mojama.</p><p>No falla. Dudo que haya una sola que se libre del clich&#233;. Es f&#225;cil aterrizar en el campo de algod&#243;n mullido que te dan la parca o unas taritas.</p><p>Llevo a&#241;os queriendo escribir una novela usando solo clich&#233;s, pero no lo logro por mi tendencia a retorcer las historias. Si yo mismo soy capaz de predecir el siguiente p&#225;rrafo, abandono. La vida es demasiado corta como para escribir de puntillas y usar palabras como resiliencia o &#8220;actit&#250;&#8221;.</p><p>Cuando me cazo tratando de meter alguna frase facilona en un escrito para que el resto la comparta, voy a la biblioteca, agarro el Ulises de Joyce y me lo dejo caer diez veces en el pie.</p><p>Morir&#233; en la indigencia, &#191;qu&#233; se le va a&#8230;</p>
      <p>
          <a href="https://www.todoendesorden.com/p/por-que-nos-gustan-las-frases-faciles">
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La novela rural soñada]]></title><description><![CDATA[Un relato.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/la-novela-rural-sonada</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/la-novela-rural-sonada</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Fri, 24 Apr 2026 05:56:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/78f51952-27a7-4061-89c3-a2b6a8f7aefd_1024x576.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Cuentan que Fausto Rodr&#237;guez tuvo una revelaci&#243;n el mismo d&#237;a que le echaron del trabajo: <strong>para escribir su novela rural so&#241;ada tendr&#237;a que irse a vivir a un pueblo de la Espa&#241;a vaciada.</strong></p><p>El d&#237;a de la partida &#8212;subido al techo de su Seat Altea&#8212; prometi&#243; a los pocos familiares y amigos que hab&#237;an ido a despedirse que regresar&#237;a con un &#233;xito literario y quince kilos menos.</p><p>El discurso fue algo parecido a esto:</p><p>&#8212;Parto a escribir mi novela rural. <strong>Me llamar&#225;n el nuevo Delibes. </strong>Mis pulmones se limpiar&#225;n, dir&#233; adi&#243;s al asma, ya no necesito este Ventolin &#8212;lanz&#243; al aire el inhalador, que fue a parar a los pies de un mendigo&#8212;. Adelgazar&#233; gracias a cocinar con las verduras de mi propio huerto. Cuando me crezcan los tomates y ganen confianza las gallinas, puede que no necesite tocar los 1200 euros que me dan de paro. La &#250;nica excepci&#243;n ser&#225;n unos billetes que usar&#233; para sonsacar historias a los vecinos en la tasca m&#225;s cutre. Con mi carisma y unos chatos estoy convencido de que en unos d&#237;as confiar&#225;n en m&#237;, me contar&#225;n sus vidas y all&#237; estar&#225; mi trama. <strong>&#161;Marcho!</strong></p><p>Los oyentes tardaron un poco en entender que el discurso hab&#237;a terminado y tocaba aplaudir. Mientras se bajaba del techo, Fausto comprendi&#243; que aquel &#171;&#161;marcho!&#187; era un final flojo.</p><p><strong>Hab&#237;a le&#237;do en el Manual Costello para ser escritor que las palabras de apertura de una narraci&#243;n son las m&#225;s valiosas.</strong> Pero nadie le hab&#237;a dicho que tambi&#233;n importaban las &#250;ltimas, aunque es cierto que no se hab&#237;a le&#237;do el manual completo. <strong>Nadie se lee entero ning&#250;n manual literario, ni siquiera el famoso Costello.</strong></p><p>Arranc&#243; el Altea, meti&#243; primera, pit&#243; efusivamente y vio alejarse las caras de los suyos a trav&#233;s del espejo retrovisor. Eran tan pocos que se perdieron r&#225;pido.</p><p>&#8212;</p><p>No par&#243; hasta llegar al pueblo elegido. 577 habitantes. Una iglesia. Un bar cutre. Poco futuro.</p><p><strong>La casa que hab&#237;a alquilado ol&#237;a a humedad, polvo y jab&#243;n Heno de Pravia.</strong></p><p>Fausto pod&#237;a con lo primero y con lo segundo, pero no soportaba aquel olor que le recordaba a su abuela Carola. <strong>Aquella mujer solo sab&#237;a fre&#237;r muslitos de surimi, ver telenovelas y obligarle a lavarse la entrepierna con Heno de Pravia. </strong></p><p>&#8212;Refri&#233;gate bien, Fausto, que te huelen los andares a mazmorra.</p><p>Dedic&#243; los tres primeros d&#237;as a encontrar y neutralizar el foco de olor a vieja. La puta pastilla estaba oculta en el falso fondo de un armario mil veces repintado.</p><p>Preparar el huerto &#8212;tambi&#233;n de alquiler&#8212; no fue f&#225;cil. Necesitaba herramientas, formaci&#243;n y suerte. <strong>Ya habr&#233;is imaginado que no andaba sobrado de ninguna de ellas.</strong></p><p>Su amigo Jorge cont&#243; en el entierro de Fausto que nada m&#225;s llegar al pueblo le mand&#243; una nota de voz en la que dec&#237;a esto:</p><p>&#8212;Estoy contento, t&#237;o. M&#225;s o menos. Va a resultar que la vida rural es m&#225;s dura de lo que dicen. Novecientos euros me he gastado en Amazon. Tengo azada, desbrozadora y mula mec&#225;nica para muchos a&#241;os. <strong>Me he gastado otros trescientos euros en plantones, abono y unas gallinas.</strong> Tambi&#233;n he tenido que comprar unos libros sobre horticultura, no s&#233; ni por d&#243;nde empezar. Y encima aqu&#237; nadie me habla, me miran con sospecha, ni que tuviera yo cara de psic&#243;pata.</p><p><strong>Fausto s&#237; ten&#237;a cara de psic&#243;pata. No era culpa suya, sino de la raqueta marca Babolat que un verano le hab&#237;a regalado su difunto t&#237;o Alonso.</strong></p><p>Era bastante bueno, no como para llegar lejos, lejos, pero se podr&#237;a haber quedado en algo m&#225;s que cerca.</p><p>La putada fue que en un torneo<strong> le toc&#243; enfrentarse en primera ronda a un tipo al que llamaban El Matamoscas.</strong></p><p>Fausto lo barri&#243; con un doble seis cero. Si hubiera dejado que su rival ganase un punto, es probable que El Matamoscas no hubiera saltado la red y destrozado la raqueta, marca Wilson en su caso, contra la cara del futuro escritor. </p><p><strong>El ojo izquierdo se le qued&#243; un poco a la funerala y le faltaba un trozo de labio. </strong>Cuando despert&#243; del coma, <strong>narr&#243; con todo lujo de detalles una animada conversaci&#243;n con Dios &#8212;agreg&#243; que se parec&#237;a a Amancio Ortega, pero m&#225;s hippie y con unas gotas de Bunbury&#8212; en la que este le aseguraba que ser&#237;a un escritor famoso si hac&#237;a caso a su instinto.</strong></p><p>Fausto no volvi&#243; a agarrar una raqueta jam&#225;s. Los testigos presenciales de la agresi&#243;n contaron que El Matamoscas hab&#237;a salido de la pista silbando feliz, a pesar de llevar la cara y el polo llenos de sangre. </p><p><strong>Con lo que le dieron de indemnizaci&#243;n, Fausto, se hab&#237;a comprado una biblioteca razonable: </strong>todos los autores rusos, Siglo de Oro, una buena Odisea, el manual Costello para ser escritor&#8230;</p><p>A pesar de que en el pueblo no le tragaban ni la fortuna ni los vecinos, Fausto decidi&#243; insistir. As&#237; terminaba, seg&#250;n Jorge, aquella nota de voz:</p><p><strong>&#8212;Los elementos est&#225;n en mi contra, pero todos me amar&#225;n cuando mi novela rural sea un &#233;xito.</strong></p><p>&#8212;</p><p>Entraron a robarle las gallinas y las herramientas una noche de principios de agosto. No creci&#243; un solo tomate en aquel huerto, ni pimientos, ni berenjenas, ni calabacines. <strong>Solo pepinos. Cientos, miles, puede que millones de pepinos.</strong> No lleg&#243; a averiguar si hab&#237;a sido una broma, un error o un enga&#241;o.</p><p>M&#225;s o menos por aquellos d&#237;as se abri&#243; una cuenta de Instagram. Hoy por hoy, pese a llevar unos a&#241;os muerto, solo tiene una publicaci&#243;n en aquella cuenta.</p><p><em><strong>Si la vida te da pepinos hay que hacer pepinada, </strong></em>pone en el texto que acompa&#241;a diez fotos con cubos y cubos llenos de pepinos. Lo bonito es que, si te paras a leer los comentarios, hay infinidad de personas que admiran y agradecen su buena mano con las palabras.</p><p>Tu libro me cambi&#243; la vida, gracias, Capit&#225;n Pepino. DEP. Buen pepino, mejor pluma, eterno Fausto. DEP. Mi biblioteca gira en torno al pepino de tu libro. DEP, maestro.</p><p>Fausto intent&#243; ganarse a los vecinos regal&#225;ndoles pepinos.</p><p>&#8212;Hola, soy Fausto, el vecino, os traigo pepinos. &#191;Hola? Pepinos, pepinos ricos, son de regalo.</p><p>La gente no le abr&#237;a la puerta. <strong>Se corri&#243; la voz en el pueblo de que aquella ofrenda ten&#237;a alg&#250;n sentido oculto. </strong>Todos le evitaban, hasta el ciego de los cupones, harto de llegar a casa cargando pepinos.</p><p>&#8212;</p><p><strong>Medio a&#241;o m&#225;s tarde este era el recuento: cero p&#225;ginas escritas, cero amigos, cero an&#233;cdotas de las que tirar, cero kilos adelgazados, cero euros ahorrados.</strong></p><p>Y entonces llegaron el invierno, los resfriados, una neumon&#237;a jodida y los caldos de Miguela, una jubilada que volvi&#243; a su pueblo harta de pagar un ri&#241;&#243;n al mes de alquiler en Barcelona. </p><p>Si no llega a ser por ella, Fausto hoy no ser&#237;a famoso.</p><p><strong>Me gusta decir que Fausto tuvo con Miguela dos de los tres golpes de suerte que la vida nos concede a todos. </strong>La llegada de aquella mujer fue el primero. El segundo lo convirti&#243; en eterno. Pero no adelantemos acontecimientos.</p><p>A Miguela le faltaba una pierna. Fausto no contaba con enamorarse, menos a&#250;n de una mujer con una pierna menos, pero <strong>el amor no entiende de extremidades pares.</strong></p><p>Contrajeron nupcias en enero. Era la condici&#243;n de Miguela: <strong>caldos y pajas los que quieras, incluso alguna mamada, pero lo de all&#225; abajo solo con el permiso del de all&#237; arriba.</strong></p><p>Fausto acept&#243; &#8220;empalmado&#8221; y se fue en busca del cura, al que no le cost&#243; mucho convencer de que aquel tr&#225;mite fuera r&#225;pido y sin cursos cutres:</p><p>&#8212;Usted decide, don Fulgencio: o nos casa esta semana o le juro que el pr&#243;ximo verano le lleno la iglesia de pepinos.</p><p>&#8212;Pero, Fausto, las cosas no se hacen as&#237;.</p><p>&#8212;<strong>Hasta ese cartel donde pone INRI le van a llegar los pepinos&#8212; dijo Fausto mirando al Cristo.</strong></p><p>La ceremonia se celebr&#243; en la m&#225;s absoluta intimidad. Cinco familiares por parte del novio &#8212;los del espejo retrovisor&#8212; y diez por parte de la novia.</p><p>Aquella noche de bodas, Fausto comprob&#243; que <strong>el placer en el sexo es inversamente proporcional al n&#250;mero de huesos.</strong> Las posturas se multiplican con un pierna menos. El encaje de los cuerpos ampl&#237;a con holgura sus grados. </p><p>As&#237; empez&#243; su matrimonio. Los dos a&#241;os m&#225;s felices en la vida de ambos. </p><p>Fausto fue sincero con la que ser&#237;a su viuda en todo menos en una cosa: la novela rural so&#241;ada. <strong>Ment&#237;a cada ma&#241;ana a su mujer, dici&#233;ndole que se encerraba en la habitaci&#243;n a escribir.</strong></p><p>&#8212;&#191;Cu&#225;ntas p&#225;ginas llevas? &#8212;preguntaba ella.</p><p>&#8212;Unas mil, pero tengo que borrar. <strong>Lo dice el Manual Costello para ser escritor.</strong></p><p>Y esa mentira le granje&#243; la eternidad como uno de los nombres m&#225;s respetados de las letras hisp&#225;nicas.</p><p>Tres a&#241;os despu&#233;s de su llegada a aquel pueblo, Fausto logr&#243; por fin tener algunos amigos, cosechar tomates, recoger huevos de sus propias gallinas y adelgazar. Pero segu&#237;a sin poder escribir una sola palabra de su novela rural so&#241;ada.</p><p>Todos conoc&#233;is a Fausto Rodr&#237;guez. Todos hab&#233;is le&#237;do su obra. Pero esto que cuento a continuaci&#243;n es lo que de verdad ocurri&#243;.</p><p>Fausto ten&#237;a la costumbre de visitar la urbe para echar un ojo al piso de sus padres un par de veces al a&#241;o. Y, para ahorrar, siempre ofrec&#237;a su Seat Altea en BlaBlaCar.</p><p><strong>Y que un tal Genaro aceptase viajar con &#233;l fue el &#250;ltimo golpe de suerte de su vida.</strong></p><p>&#8212;Soy Fausto, encantado &#8212;dijo mientras abr&#237;a el maletero del Seat Altea al viajero.</p><p>&#8212;Genaro, un placer &#8212;respondi&#243; este, metiendo una maleta grande y una caja de cart&#243;n en el maletero.</p><p>Tardaron unos cien kil&#243;metros en ganar confianza como para hablar de sus proyectos.</p><p>As&#237; fue como <strong>Genaro le cont&#243; que hab&#237;a dejado su trabajo en la ciudad para mudarse a un pueblo con el objetivo de escribir su novela rural so&#241;ada.</strong> Hab&#237;a sido un acierto. La gente del lugar le hab&#237;a recibido con hospitalidad infinita: casa gratis, un huerto, acceso a todas las historias locales&#8230;</p><p>&#8212;Esa caja de cart&#243;n del maletero contiene la novela completa, escrita a m&#225;quina. Tendr&#233; que pasarla a ordenador y ofrec&#233;rsela a varias editoriales. &#191;Y t&#250;, Fausto, c&#243;mo acabaste por aqu&#237;?</p><p>&#8212;&#191;Yo? Nada, lo de siempre, mi mujer es de aqu&#237;.</p><p>Cuando pararon en la gasolinera, Fausto no pudo evitar la tentaci&#243;n de abrir la caja y leer la primera p&#225;gina mientras Genaro estaba en el ba&#241;o.</p><p><strong>&#191;Admiraci&#243;n, envidia, curiosidad, odio? No sabemos qu&#233; se formar&#237;a dentro de la cabeza de Fausto, pero &#233;l tom&#243; una decisi&#243;n.</strong></p><p>Lejos de Genaro, llam&#243; a Miguela para decirle que la quer&#237;a y le cont&#243; que se hab&#237;a tra&#237;do la novela rural so&#241;ada sin darse cuenta. Un despiste. <strong>Si me pasa algo, la publicas, dijo en un suced&#225;neo de broma.</strong></p><p>Los dos hombres se subieron al Seat Altea. <strong>Fausto arranc&#243;, sali&#243; a la carretera, 180 km/h, desabroch&#243; el cintur&#243;n del copiloto y estrell&#243; el veh&#237;culo contra un &#225;rbol plantado cerca de la calzada.</strong> Ambos murieron en el acto.</p><p>Miguela enterr&#243; a Fausto en su pueblo, llor&#243; la p&#233;rdida y se dispuso a revisar aquella novela rural escrita por su marido. Fiel a su estilo, estaba claro que hab&#237;a borrado mucho. Le extra&#241;&#243; que estuviera escrita a m&#225;quina, pero no quiso darle importancia.</p><p>Tras recibir el no de tres editoriales, hubo suerte con una cuarta. Fue el libro del a&#241;o. Dicen que de la d&#233;cada. <strong>Fausto fue nombrado hijo predilecto del pueblo.</strong> </p><p>Con el dinero que gan&#243;, Miguela se fue a vivir a un crucero. Solo se baj&#243; del barco cuando la palm&#243; y hubo que enterrarla.</p><p>Nadie se ha vuelto a acordar de Genaro. Un muerto. Nada m&#225;s.</p><p>Fausto solo ley&#243; una p&#225;gina de su &#233;xito. Suficiente. Ch&#250;pate esa, manual Costello para ser escritor. <strong>Quiero creer que, un segundo antes de estrellarse, solt&#243; al aire su cierre favorito: &#161;Marcho!</strong></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Manual básico para que te echen de casa]]></title><description><![CDATA[El ni&#241;o, el demonio y el CNI.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/manual-basico-para-que-te-echen-de</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/manual-basico-para-que-te-echen-de</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Mon, 20 Apr 2026 10:24:24 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a0c0914f-2f7e-4510-8097-c0f51869bea7_1240x911.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>A la mujer de mi padre no le hizo mucha gracia que, cuando naci&#243; su primer hijo, el adolescente rebelde que ten&#237;an en casa (yo) fuese una noche a la habitaci&#243;n del ni&#241;o y, con voz de ultratumba, dijera al micr&#243;fono del vigilabeb&#233;s: &#8220;&#191;Has visto lo que ha hecho la cochina de tu hija?&#8221;.</p><p>La pobre se&#241;ora y mi padre debieron de dar un respingo importante. Ambos salieron disparados hacia la habitaci&#243;n de la criatura, donde no sab&#237;an muy bien si all&#237; se encontrar&#237;an al mism&#237;simo demonio.</p><p>Aquella casa era tan grande que, en lo que tardaron en llegar desde la cocina, a m&#237; me dio tiempo a regresar con tranquilidad a mi cama y hacerme el dormido. Pero no col&#243;. Por m&#225;s que trat&#233; de convencerles de que el muchacho pod&#237;a estar pose&#237;do y que conven&#237;a llamar a un exorcista, me cay&#243; un castigo enorme que tuve que sumar a los d&#237;as de arresto que a&#250;n me faltaban por cumplir.</p><p>Sigo sin saber si lo que les molest&#243; fue que pudiera despertar al ni&#241;o o que mencionara con tanta alegr&#237;a aquella frase de una de las &#8230;</p>
      <p>
          <a href="https://www.todoendesorden.com/p/manual-basico-para-que-te-echen-de">
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Gente que casi sí, pero al final no]]></title><description><![CDATA[Encontrarte por la calle con los familiares y amigos de los ex brinda infinitas posibilidades.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/gente-que-casi-si-pero-al-final-no</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/gente-que-casi-si-pero-al-final-no</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sun, 19 Apr 2026 06:12:40 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/f2756039-b4e7-41ec-a5ce-5eba01005d39_1094x660.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Me hace mucha gracia esa escena de la peli &#191;Conoces a Joe Black? en la que atropellan dos veces a Brad Pitt.</strong></p><p>La primera vez que la vi &#8212;alquil&#233; el DVD en el videoclub de mi pueblo&#8212; di para atr&#225;s con el mando unas quince veces. Pod&#233;is encontrarla en YouTube poniendo &#8220;Meet Joe Black - Accident Scene&#8221;.</p><p><strong>Est&#225; mal re&#237;rse de los atropellos ajenos, pero mi pecado queda conmutado por lo evidente del maniqu&#237; en el corte. </strong>Por no decir que hace tres a&#241;os un patinete se llev&#243; por delante a mi amigo Pepe.</p><p>Sigue vivo, pero le cost&#243; la nariz, cuarenta y dos euros que tuvo que pagar al chico de Glovo (el chaval conduc&#237;a legal y feliz su patinete para entregar cuatro pizzas) y una m&#225;s que probable noche de sexo salvaje.</p><p>Pepe iba aquel d&#237;a a casa de una tal Rosa, un ligue de la oficina que logr&#243; echarse mucho despu&#233;s de romper con <strong>Diana la Liana. La llam&#225;bamos as&#237; por su tendencia a solapar relaciones.</strong> En una noche de borrachera, Diana la Liana me confirm&#243; doce parejas consecutivas, con una diferencia media de menos dos meses por barba (s&#237;, menos dos, en negativo).</p><p>&#8212;Estoy convencida de que Pepe es el hombre de mi vida &#8212;a&#241;adi&#243; antes de arrojar la colilla al suelo en la puerta de Medias Puri. No lo fue. Hubo un decimotercero, un decimocuarto y creemos que un decimoquinto.</p><p>Yo me llevaba bien con Diana la Liana. <strong>Al fin y al cabo, &#191;qui&#233;n est&#233; libre de no haber solapado, de actos o de pensamiento, a alguna pareja miente o aburre?</strong> Lo malo es que Pepe se qued&#243; destrozado cuando ella le confes&#243; que se iba con otro. Tard&#243; ocho meses en volver a salir de casa. Supimos que remontaba el d&#237;a que cambi&#243; el nombre de contacto de &#8220;Diana Amorcito Mam&#225; de mis cinco futuros hijos&#8221; por un escueto &#8220;Diana la Liana&#8221;.</p><p>Y entonces &#8212;perra vida&#8212; ocurri&#243; el accidente.</p><p>&#201;l suele contar que no pudo evitar el impulso de salir corriendo despavorido hacia la acera contraria cuando, de camino a su cita, vio que iba a cruzarse sin remedio con la hermana y el cu&#241;ado de Diana la Liana. <strong>No mir&#243;. Solo actu&#243;. Y entre acera y acera hay carretera. Se le vino encima un rider, un patinete, una mochila amarilla enorme y cuatro putas pizzas.</strong></p><p>Pero lo peor no fue la nariz rota. Lo que realmente termin&#243; con su esperanza de salir con dignidad del altercado fue que la compra que acababa de hacer en el Carrefour Express de la calle Toledo qued&#243; desperdigada por el suelo. <strong>La excu&#241;ada y su marido vieron con todo lujo de detalle el paquete de fresas, el bote de nata, los dos Red Bull y la caja de preservativos manchados con la sangre de Pepe.</strong></p><p>Moraleja: <code>hay que aprender a gestionar los encuentros con personas que forman parte de la carpeta &#8220;gente que casi s&#237;, pero al final no&#8221;, lo que vienen siendo todos aquellos que estuvieron a punto de ser importantes o, como m&#237;nimo, llegaron a ser cotidianos en el pasado.</code> </p><p>La lista incluye a los familiares y amigos de las que eran nuestras parejas hasta que se acab&#243; el amor, nos pusieron los cuernos o decidimos que aquel rinc&#243;n de carne y contradicciones no era donde quer&#237;amos pasar los pocos a&#241;os buenos que nos quedaban.</p><p><strong>Los encuentros fortuitos con los ex suelen ser una puta mierda. Rara vez tienen valor literario. </strong>Incluyen ignorancia calculada, desprecio evidente y/o exageraci&#243;n desmedida de la felicidad presente. Asco y miseria.</p><p>Pero encontrarte por la calle con los familiares y amigos de los ex brinda infinitas posibilidades.</p><p>La densidad y el tufillo del ambiente var&#237;an en funci&#243;n del sujeto del pasado con el que te encuentres. Hay tantas categor&#237;as como personas, aunque ser&#225; necesario generalizar en los siguientes p&#225;rrafos.</p><p><strong>Los menos morbosos suelen ampararse en la relativa comodidad que ofrece correr un tupido velo. Nos conocemos, pero que sepas que quedaron lejos aquellos tiempos en los que nos bes&#225;bamos, abraz&#225;bamos y felicit&#225;bamos las vueltas al sol.</strong> Hagamos como que no nos hemos emborrachado juntos en una boda, no nos hemos sentado uno al lado del otro en cinco Nocheviejas o no conocemos la forma de nuestros genitales porque sol&#237;amos cambiarnos juntos cuando &#237;bamos a la playa o a una casa rural.</p><p><strong>Las personas de este grupo suelen saludarte con un nivel de simpat&#237;a inversamente proporcional al ancho de la calle, el pasillo o la estancia en la que os encontr&#233;is. </strong>M&#225;s espacio, menos compromiso. Menos espacio, m&#225;s actuaci&#243;n.</p><p>A otros se les nota demasiado el &#8220;te voy a saludar porque no me queda otra, pero tampoco pasar&#237;a nada si el suelo te tragara&#8221;.</p><p>Los hay mucho m&#225;s radicales. Hace poco me cruc&#233; con una familiar lejana de una ex en la puerta de mi nueva casa y se le escap&#243; un<strong> &#8220;&#191;ahora vives aqu&#237;?, &#191;por qu&#233; no te has mudado a Ir&#225;n, hijo de puta?&#8221;.</strong></p><p>No, en realidad no me dirigi&#243; la palabra, se limit&#243; a ense&#241;arme lo mal que le caigo apretando mucho la mand&#237;bula. <strong>Estuve a punto de decirle &#8220;pareces Buzz Lightyear&#8221;, pero me contuve.</strong></p><p>En ocasiones, los encuentros con &#8220;gente que casi s&#237;, pero al final no&#8221; parecen dignos de una versi&#243;n cutre de El show de Truman.</p><p>Por ejemplo, <strong>&#191;qu&#233; posibilidad hay de que, mientras haces un viaje por Costa Rica con tu reluciente nueva pareja, te encuentres con la prima de una ex y su reci&#233;n estrenado marido en un aparcamiento?</strong> Me ha pasado. <strong>&#191;O de que te haga un control de alcoholemia en Zamora la mejor amiga de una ex y te advierta, medio en serio medio en broma, &#8220;como vayas borracho te crujo, cabr&#243;n&#8221;? </strong>Fue divertido ver su cara de decepci&#243;n cuando sali&#243; 0,0.</p><p>Aunque mi grupo favorito son aquellos que sin miramientos te sueltan un &#8220;nos gustabas m&#225;s que el nuevo, pero es lo que hay, &#191;otra ronda?&#8221;. Lo he escuchado varias veces a lo largo de mi vida y en todos los casos me ha hecho sentir bien. No por ser mejor que nadie, sino porque <strong>me encanta poder pedir otra ronda con personas amables.</strong> Pocos de esos quedan.</p><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Por qué nadie llama “madraza” a mi mujer?]]></title><description><![CDATA[Los pap&#225;s, haciendo lo mismo (o menos), solemos recibir m&#225;s pompa que las mam&#225;s, a pesar de que vosotras os abr&#237;s en canal para generar vida.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/por-que-nadie-llama-madraza-a-mi</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/por-que-nadie-llama-madraza-a-mi</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sat, 18 Apr 2026 09:44:05 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cRBT!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F07ea0bb5-3cce-43d5-9b35-5fb72fd71c0a_1737x1303.heic" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Mi hija cumpli&#243; ayer un mes. Le hicimos la foto de rigor. <strong>Creo que empieza a sospechar que en esta casa se celebra todo.</strong> Siempre comiendo rico.</p><p><strong>Durante sus cuatro semanas de vida me han llamado padrazo centenares de veces. No voy a negar que mi ego se infla. Me siento poderoso, un semidi&#243;s. </strong>Algo parecido deben de sentir cada ma&#241;ana Tom Cruise y El Langui.</p><p>Soy consciente de que los beb&#233;s suelen estar c&#243;modos conmigo. <strong>Si esto fuera el FIFA de los reci&#233;n nacidos, yo tendr&#237;a muy buena nota en paciencia y storytelling. </strong>Suelo dar paz a Siena, modero bien sus est&#237;mulos y por las noches parezco un ninja cambiando pa&#241;ales. Adem&#225;s, en casa cocino yo y antes del parto dej&#233; listos suficientes t&#225;peres como para no tener que preocuparnos en caso de emergencia.</p><p>Una conocida que me vio con mi hija dormida en brazos lleg&#243; a decirme: &#8220;Est&#225;s para follarte&#8221;. Cuando se enter&#243; de que soy yo quien se encarga de darle cada ma&#241;ana las gotas de vitamina D, a&#241;adi&#243;: <strong>&#8220;Te dejaba seco&#8221;.</strong></p><p>Y entonces me surgieron algunas preguntas: &#191;me convierte esta lista de virtudes en alguien especial? &#191;No es esto lo normal? &#191;De verdad somos tan cortos los hombres que esto nos parece deslumbrante?</p><p><strong>O la duda m&#225;s inquietante de todas: &#191;por qu&#233; a m&#237; me han llamado padrazo tantas veces y nadie ha llamado madraza a mi mujer?</strong></p><p>No soy quien para resolver conceptos sociales, antropol&#243;gicos o feministas. Me dedico a contar historias que entretienen. Punto.<strong> Pero no por ello puedo obviar el hecho de que los pap&#225;s, haciendo lo mismo (o menos), solemos recibir m&#225;s pompa que las mam&#225;s, a pesar de que vosotras os abr&#237;s en canal para generar vida. </strong></p><p>Quiz&#225; como sociedad deber&#237;amos darle una vuelta. </p><p>Desde mi forma de verlo, un humano &#250;til cocina, compra sano, limpia, mantiene digno el hogar y cuida de los suyos. <strong>Si antepones ver una pantalla sin fines pecuniarios a cualquiera de estos puntos, es probable que el inutil&#243;metro marque m&#225;s de un cero.</strong> Supongo que, a partir de un cinco, deber&#237;amos plantearnos si merece la pena que sigas consumiendo recursos naturales. Meh, ojal&#225; fuera tan f&#225;cil.</p><p>Hablando de fotos, ayer no pude resistirme a hacerle una a mi hija en la que una ballena gigante de peluche se la est&#225; tragando, a lo Jon&#225;s. <strong>El d&#237;a de ma&#241;ana le explicaremos que los cet&#225;ceos no comen humanos y que Spielberg es un hijo de la gran puta por llenar sus arcas sembrando miedo a esos peces tan incomprendidos llamados tiburones.</strong></p><p>Y se lo explicaremos mientras viajamos por el mundo, porque <strong>cada vez tengo m&#225;s claro que la forma de que ella encuentre su camino es moverse: rumbo a Oriente, bajando hacia Ushuaia, durmiendo al raso bajo los cielos de &#193;frica.</strong></p><p>Al final, esto no va de etiquetas grandilocuentes. Ni padrazo ni madraza. Va de estar, de remar en la misma direcci&#243;n y de no escaquearse cuando toca. Una familia no es un t&#237;tulo, es una din&#225;mica: si funciona, si suma, si nadie se queda atr&#225;s&#8230; entonces s&#237;, puedes llamarlo como quieras. </p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cRBT!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F07ea0bb5-3cce-43d5-9b35-5fb72fd71c0a_1737x1303.heic" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!cRBT!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F07ea0bb5-3cce-43d5-9b35-5fb72fd71c0a_1737x1303.heic 424w, 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class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg role="img" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><title></title><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>PD: Dudo que haya dudas, pero me encanta decir que Neptuniana es una madraza.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Hacer las cosas a medias]]></title><description><![CDATA[Un relato.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/hacer-las-cosas-a-medias</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/hacer-las-cosas-a-medias</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sat, 11 Apr 2026 05:24:59 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7e109482-2d27-4f39-a30b-e62e421c6934_1920x1082.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Tom&#225;bamos una cerveza sin gluten. Ninguno de los dos somos cel&#237;acos, pero a los del bar se les hab&#237;a estropeado el grifo. Yo guardaba silencio, analizando los matices del l&#237;quido. Mi amiga hablaba sin parar. Este fue su discurso &#237;ntegro a partir del minuto siete, momento en el que &#8212;con su permiso&#8212; encend&#237; la grabadora del iPhone:</p><p><strong>Si destaco por debajo me echan. Pero si destaco por encima me envidian. Y luego me echan.</strong> Somos espa&#241;oles, no gringos. Prefiero seguir siendo un n&#250;mero. Una n&#243;mina sin disgustos en la declaraci&#243;n de la renta. Deja ya de pretender sacar lo mejor de m&#237; con tus buenos consejos. Apestan a Padre rico, padre pobre. Aqu&#237;, competitividad, la justa. <strong>Yo solo quiero catorce pagas y unas semanas de vacaciones que gastar&#233; en cualquier playa abarrotada de neveras llenas de cerveza Steinburg y tortillas muy cuajadas.</strong></p><p>Tampoco es tan grave tener una hipoteca a medias con mi novio. Ya s&#233; que te parece un pelele, pero en treinta y dos a&#241;os podr&#233; librarme de &#233;l. Te acepto lo de que no es un lumbreras. <strong>El pobre sigue creyendo que J. D. Salinger es un jugador de la NFL. Pero no me da sorpresas. Ni malas ni buenas. </strong>A estas alturas, con eso me apa&#241;o. Ni para ponerme los cuernos le llega. Tontear&#225; cuando sale con sus amigos, no te digo que no. Pero ni se marcha ni me trae ven&#233;reas. Conoce las ventajas de nuestra vida mon&#243;tona y plana, con las gotitas justas de tristeza.</p><p>Ya ni siquiera compro loter&#237;a. Imagina que un jueves tonto nos toca un Euromillones. 130 millones de euros. Qu&#233; pereza. <strong>Odio que nos obliguen a d&#225;rnoslas de ricos. Porque, ya que lo tienes, tendr&#225;s que demostrarlo. </strong>D&#233;jalo. Quita. Tusa. A m&#237; no me saques de mi Opel Astra y del Spotify con anuncios. <strong>Empiezas comiendo arroz con bogavante todos los d&#237;as y acabas con los pies como Juanito Oiarzabal.</strong> Poco gasta ese muchacho en corta&#250;&#241;as. B&#250;scalo. Te va a impactar.</p><p>Lo que te dec&#237;a. Tus ideas de negocio est&#225;n muy bien. Seguro que eres el mejor dando cursos de oratoria y literatura, pero algunos estamos a otra cosa. <strong>Cari&#241;o, vives rodeado de flojos. De gente que hacemos las cosas a medias. No porque no sepamos. No porque no podamos. No porque seamos gilipollas o nos pueda la pereza. Vivir en la mediocridad es una elecci&#243;n como cualquier otra.</strong></p><p>Quiz&#225; sea por el brillo. Destacar expone la cabeza. Corremos m&#225;s riesgo de recibir un balazo o alguna esquirla de metralla si nos mostramos. Una puta diana. Pum. Un motivo m&#225;s para que te odien. Paso.</p><p>As&#237; es como las espaldas rectas se convierten en chepas. Ya lo s&#233;. Me cierro. Que no me vean. Caparaz&#243;n. &#191;Es tan grave? Lo dudo.</p><p><strong>De puntillas se hace menos ruido hasta llegar a lo del cementerio.</strong></p><p>Haciendo las cosas a medias no te llaman intensa. A nadie acusan de listillo, espabilado o Pink Floyd por ser mediocre. <strong>A mi novio no le dar&#225;n un Nobel o un Goya, pero si entr&#225;ramos en guerra tampoco me lo reclutar&#237;an. Aunque, si tuvi&#233;ramos que huir al campo, durar&#237;a poco. A este le quitas la Play, su colecci&#243;n de gorras y el brik de fritada del Mercadona y es un in&#250;til.</strong></p><p>A las muy malas, Pap&#225; Estado nos sostiene mientras no saquemos los pies del tiesto. En mi clase del instituto ten&#237;amos un compa&#241;ero subnor&#8230; &#191;Sigues grabando? &#191;Se puede decir subnormal? Con tanta correcci&#243;n pol&#237;tica no s&#233; d&#243;nde vamos a ir a parar. Bueno, dej&#233;moslo en un poco tur&#250;ruru. &#191;Me pillas? <strong>Se llamaba Rub&#233;n. El maldito ten&#237;a un cerebro min&#250;sculo, pero una polla enorme. Lo s&#233; porque era raro el d&#237;a que no se la ense&#241;aba a alguna profesora. La de F&#237;sica y Qu&#237;mica estaba escandalizada. </strong>Do&#241;a Encarna, mire, mire qu&#233; probeta, echa l&#237;quido si la tocas mucho, dec&#237;a el cabr&#243;n. <strong>Yo creo que la pobre Encarna nos llevaba tantas veces al laboratorio por si Rub&#233;n se beb&#237;a un bote de mercurio y la palmaba.</strong></p><p>Resulta que todos le dec&#237;an a los padres de Rub&#233;n que al muchacho hab&#237;a que llevarlo a terapia, que le faltaba un golpe de horno. Pero los padres se negaban. Mi ni&#241;o no est&#225; tur&#250;ruru. <strong>Mi ni&#241;o es est&#225;ndar, pero con caracter&#237;sticas especiales, como un Fiat Panda con asientos de cuero Recaro. </strong>Puede que el d&#237;a de ma&#241;ana sea artista, escritor o rapero. Cient&#237;fico no. Siempre suspende F&#237;sica y Qu&#237;mica. Es de letras.</p><p><strong>Y as&#237; se zanj&#243; el tema, hasta que se enteraron de que pod&#237;an pedir una paga. De pronto, a Rub&#233;n le florecieron los informes psiqui&#225;tricos y se le redujo a&#250;n m&#225;s el CI.</strong> Oiga, doctor, pero si hasta va por ah&#237; ense&#241;ando esa polla de caballo que tiene, anote eso. Casi dos mil pavos se levantan con la tonter&#237;a. Y sin dar palo al agua.</p><p>Me desv&#237;o. Te dec&#237;a que somos una sociedad de pusil&#225;nimes.</p><p>Por eso hay tantos libros flojos y tantas newsletters que huelen a IA. No la tuya. Pago con gusto los 50 euros de suscripci&#243;n anual. Ser&#233; mediocre, pero no soy una puta rata.</p><p><strong>&#191;Te has dado cuenta del rollo malote y rebelde que se traen todos los que hacen hamburguesas aplastadas? Eso tambi&#233;n es mediocridad, pero fea. La nueva crisis de los cuarenta.</strong></p><p>La gente no quiere destacar porque pasa de ir al Polo Norte. Si me atrevo, puedo patinar. Si patino, me se&#241;alar&#225;n. Si me se&#241;alan, quedar&#233; marcado. Tendr&#233; que huir. A alg&#250;n sitio fr&#237;o. Vivir&#233; entre ping&#252;inos. Me conformo con hinchar solo la mitad de un pulm&#243;n.</p><p><strong>M&#225;s vale Mario Casas en mano que Jack Nicholson volando sobre el nido del cuco.</strong></p><p><strong>Destacar es para valientes de mecha larga y espalda ancha. Todos los triunfadores son unos sinverg&#252;enzas. </strong>Aunque los m&#225;s inteligentes activan a tiempo el conformismo. Esa gente s&#237; que sabe.</p><p><strong>Pero yo prefiero hacer las cosas a medias. Ni tan mal como para merecer una paga, ni tan bien como para que me asciendan o mis trescientos seguidores de Insta me envidien.</strong></p><p>Estoy cansada de tanto p&#243;dcast sobre superaci&#243;n personal. <strong>El otro d&#237;a le&#237; que si escuchas m&#225;s de cien horas de yo-no-s&#233;-qu&#233; p&#243;dcast te mandan a casa el t&#237;tulo de criptobro.</strong> Firmado por Josef Ajram y Jordi Wild.</p><p>Ya no nos apa&#241;amos con leer El arte de la guerra o Meditaciones de Marco Aurelio. Ahora nos mola el Ikigai, el m&#233;todo Wim Hof o llevar zapatillas barefoot para aumentar la conexi&#243;n con el suelo.</p><p>Conmigo que no cuenten. &#161;Se vive tan bien en la mediocridad! <strong>Te despiertas sin esperar mucho del d&#237;a. Pasas la jornada sin grandes retos. Regresas a casa igual de vac&#237;a. Y encima duermes de maravilla porque ma&#241;ana ser&#225; una fotocopia de hoy.</strong></p><p>Pero bueno, &#191;t&#250; qu&#233; tal? &#191;C&#243;mo se vive exponiendo tanto tu cabeza? Para mi gusto arriesgas demasiado. Pocos tiros te llegan. <strong>Te salva que eres listo y sabes jugar la baza de ser un mal ejemplo.</strong> Como tu Robe. Como tu Sabina. No me imites ni esperes mucho de m&#237; porque soy una mala compa&#241;&#237;a. Entretente un rato y m&#225;rchate. En el fondo es brillante.</p><p>Sigui&#243; hablando media hora m&#225;s. Despu&#233;s me abraz&#243;, pag&#243; la cuenta y se march&#243;, sabiendo que alg&#250;n d&#237;a saldr&#237;a en uno de mis relatos. No se equivocaba.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Cómo dormir a un bebé en brazos?]]></title><description><![CDATA[Vivir lento, crear un peque&#241;o universo a su alrededor, acariciarlo con las palabras, estar.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/como-dormir-a-un-bebe-en-brazos</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/como-dormir-a-un-bebe-en-brazos</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Tue, 07 Apr 2026 09:24:21 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/35d20b39-e0cb-4e3a-8d5e-cb3ae65a32a4_2780x2223.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Dormir a un beb&#233; en brazos tiene m&#225;s de arte y filosof&#237;a que de t&#233;cnica y experiencia. Es una apuesta. El adulto con sus prisas contra un ser de d&#237;as que ignora la existencia del tiempo. </strong>Ah&#237; radica el primer error que cometen muchos cuidadores: los beb&#233;s son peque&#241;os, no idiotas. Al humano reci&#233;n llegado se la sopla que duermas poco, te pierdas un gol de tu equipo o no veas de un tir&#243;n la nueva temporada de tu puta serie favorita.</p><p>Su supervivencia radica en que le cuiden y, justo por esa raz&#243;n, desconf&#237;a de cualquier micromovimiento que se salga de un estrecho margen. S<strong>ostener a un beb&#233; en brazos implica ser analizado hasta las entra&#241;as por un tipo o una tipa que se mea y caga encima, pero que a la vez posee el poder de mantener en vilo toda la noche a una familia</strong>, a una comunidad de vecinos o a una manzana entera. Como Trump, pero con mierda de color mostaza en vez de misiles y gorras de despedida de soltero.</p><p>Los sensores del beb&#233; analizan tus miedos, tu ansiedad, tu agotamiento, y sue&#8230;</p>
      <p>
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Aprender a sostener relámpagos sin quemarte]]></title><description><![CDATA[Bienvenida, Siena. Lo mejor que puedo desearte es que te conviertas en una buena contadora de historias.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/aprender-a-sostener-relampagos-sin</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/aprender-a-sostener-relampagos-sin</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sun, 29 Mar 2026 12:25:21 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/98addb92-e8d2-4054-bec5-89bb71556f47_2125x1195.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Los tres primeros pensamientos que tuve cuando vi salir tu cuerpo viscoso y azulado de las entra&#241;as de tu madre fueron: <strong>que est&#233;s sana, que te conviertas en el ser humano que solo t&#250; elijas y que seas una buena contadora de historias.</strong></p><p>Gloria, tu matrona, me vio llorar como un pantano roto por ese cubata de emoci&#243;n y miedo que nunca antes me hab&#237;an servido en barra alguna: ver nacer a mi hija. <strong>&#191;Por qu&#233; en ese preciso instante de l&#237;quidos sagrados y &#243;rganos de un solo uso pens&#233; en la importancia de contar buenas historias? </strong>F&#225;cil: la &#250;nica forma de salvarnos es a trav&#233;s de la narrativa.</p><p><strong>Una vida sin cuentos es solo una forma de muerte en movimiento.</strong></p><p>Ded&#237;cate a lo que te d&#233; la gana (puedes cambiar de rumbo tantas veces como quieras), cree en lo que te apetezca (ni los beatos m&#225;s meapilas ni los ateos m&#225;s freudianos poseen la verdad absoluta), camina un rato con cualquiera (deja siempre que los dem&#225;s hablen m&#225;s que t&#250;), contrad&#237;cete (y huye de los que se vanaglorian de tenerlo todo cristalino&#8230;</p>
      <p>
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Literatura nails ]]></title><description><![CDATA[Llegado el momento de tener que describir a un personaje literario, es mejor acariciar sus aristas menos toqueteadas.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/literatura-nails</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/literatura-nails</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Sat, 14 Mar 2026 17:46:20 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/cb9afe3b-842c-42c0-867b-804f65dceae0_2400x1350.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Ant&#243;n se est&#225; divorciando. Su mujer se fue con otro. M&#225;s joven, m&#225;s guapo, menos Skechers.</p><p><strong>Se ha apuntado a un taller literario. En la primera clase le han dicho una verdad y una mentira.</strong></p><p>Verdad: escribir ayuda a sanar.</p><p>Correcto. <strong>Si yo estoy cuerdo (dej&#233;moslo en que soy un humano funcional) y logr&#233; salir de una secta, alg&#250;n vicio carnal y un par de relaciones t&#243;xicas, fue gracias a que me ard&#237;a escribir. </strong>Era una necesidad, no un capricho.</p><p>Mentira: escribir te convierte en escritor.</p><p>Esa frase facilona te la repiten en muchos talleres como el himno de Espa&#241;a en los m&#237;tines de VOX. Venga, que t&#250; puedes, campe&#243;n. Cumple tu sue&#241;o de ser escritora. Pero no. All&#225; t&#250; si quieres que te traten como a un idiota complaciente. Escribir solo te convierte en alguien que escribe. Fin.</p><p>Llegados a este punto, tengo comprobado que aquellos que se molestan solo tienen escritas cuatro primeras p&#225;ginas, un pu&#241;ado de t&#237;tulos buen&#237;simos que nunca se har&#225;n realidad y dos pr&#243;logos que justifican una novela inexisten&#8230;</p>
      <p>
          <a href="https://www.todoendesorden.com/p/literatura-nails">
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[No pensar en los demás]]></title><description><![CDATA[La empat&#237;a est&#225; bien, es una cualidad bonita, casi m&#225;gica.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/no-pensar-en-los-demas</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/no-pensar-en-los-demas</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Wed, 11 Mar 2026 07:55:40 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d6bd6426-d9ae-4019-a5c2-c748fd7e68ae_600x400.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>La empat&#237;a est&#225; bien, es una cualidad bonita, casi m&#225;gica. Pero destroza la literatura.</p><p><strong>Con frecuencia dejamos de escribir o contar algo solo por si alguien se ofende.</strong></p><p>Y encima caemos en el absurdo juego del ego.</p><p>El que escribe no cuenta algo que le ha pasado a un amigo suyo solo porque cree que todo el mundo en este pa&#237;s va a leer su columna, art&#237;culo o relato al d&#237;a siguiente y el amigo le vaya a llamar ofendid&#237;simo o pidiendo el 20 % de los derechos.</p><p>Por su parte, el supuesto protagonista se cree justo eso: protagonista. Como si el hecho de aparecer en una historia inspirada en algo gracioso, dram&#225;tico o t&#233;trico de tu vida fuese garant&#237;a de que van a confundirte con La Falc&#243; de camino a la oficina o yendo a clases de alfarer&#237;a, papiroflexia o cualquier mierda con la que intentas decorar las esquinas de tu triste vida.</p><p><strong>Las historias son m&#225;s importantes que las personas. Por eso alcanzan la eternidad.</strong></p><p>Tambi&#233;n est&#225; el tema de ofender.</p><p>Pasamos de puntillas por nuestras propias narraciones con&#8230;</p>
      <p>
          <a href="https://www.todoendesorden.com/p/no-pensar-en-los-demas">
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Que mi familia no se entere de que Sherlock se coloca]]></title><description><![CDATA[Los libros, adem&#225;s de poderosos, exigen un esfuerzo que muchas mentes no est&#225;n dispuestas a hacer.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/que-mi-familia-no-se-entere-de-que</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/que-mi-familia-no-se-entere-de-que</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Tue, 10 Mar 2026 07:08:43 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/b7a64517-c7c2-45c4-b51b-0edbb5dee9c3_1280x720.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Ten&#237;a diez u once a&#241;os cuando empec&#233; a ver la coca&#237;na de otra forma. </strong>Fue gracias a Sherlock Holmes.</p><p>Para distraerme del c&#225;ncer de mi madre, mi t&#237;a Mercedes me regal&#243; varios libros del detective. <strong>Cualquier excusa les val&#237;a para autoconvencerse de que el ni&#241;o no sab&#237;a que en aquella casa ya ol&#237;a a hu&#233;rfano.</strong></p><p>Si la criatura pide libros, libros le damos a la criatura.</p><p>En Pilar 44, Sherlock era un personaje simp&#225;tico, pero por la televisi&#243;n, no por los libros.</p><p><strong>Con veinte a&#241;os fantaseaba con ser uno de esos tipos que descienden de familias con bibliotecas voluminosas y cuidadas. </strong>Ejemplares heredados de Joseph Conrad por parte del abuelo y de Agatha Christie por el lado de la abuela. Un pap&#225; que coleccionaba Tintines. Una mam&#225; que le&#237;a cada noche a Vargas Llosa y a Garc&#237;a M&#225;rquez mientras el cocido herv&#237;a.</p><p>Pero no.</p><p><strong>Tres de mis cuatro abuelos eran analfabetos. Uno de ellos solo sab&#237;a leer un poco, lo justo. La firma de la abuela Juana era una equis temblorosa. Mis padres solo le&#237;an la Biblia y folle&#8230;</strong></p>
      <p>
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Esta es la foto más especial de mi vida (hasta dentro de muy poco)]]></title><description><![CDATA[Hoy ser&#233; breve.]]></description><link>https://www.todoendesorden.com/p/esta-es-la-foto-mas-especial-de-mi</link><guid isPermaLink="false">https://www.todoendesorden.com/p/esta-es-la-foto-mas-especial-de-mi</guid><dc:creator><![CDATA[Dani Errántez]]></dc:creator><pubDate>Thu, 05 Mar 2026 06:30:55 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yqTW!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4c395ed8-7707-4446-90ac-06dfd7742f22_3648x2736.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>No tengo la menor idea de si te pillo reci&#233;n levantada, tomando un caf&#233; o de camino al trabajo en un tubo de metal.</p><p>Espero que est&#233;s bien, que hayas tenido una noche en calma o arrastres unas ojeras tremendas por haber estado haciendo algo divertido. <strong>Si esas ojeras son por culpa de algo que duele, no pienso soltarte una frase hecha. Eso ya lo han hecho otros. Ponte a la Jurado.</strong></p><p>Hoy ser&#233; breve. <strong>No voy a contarte ninguna historia de las m&#237;as </strong>(el otro d&#237;a una se&#241;ora me dijo en la pescader&#237;a del Alcampo que uso demasiado las palabras o expresiones polla, co&#241;o, puta lo que sea, tres cojones y est&#225; feo). Tampoco voy a sacar a pasear mi iron&#237;a ni mi humor afilado. El finde ya veremos.</p><p>Esta ma&#241;ana de jueves solo quiero ense&#241;arte un instante especial que captur&#233; con una c&#225;mara de segunda mano que Neptuniana y yo compramos en Tokio. <strong>La Ricoh GR Digital se fabric&#243; en los primeros dos mil. Es lenta, tiene una pantalla horrible, no tiene conexi&#243;n inal&#225;mbrica y requiere cierta atenci&#243;n para saber usar&#8230;</strong></p>
      <p>
          <a href="https://www.todoendesorden.com/p/esta-es-la-foto-mas-especial-de-mi">
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          </a>
      </p>
   ]]></content:encoded></item></channel></rss>